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Crean robots voladores para llegar a sitios inaccesibles a humanos

Se trata de un proyecto europeo liderado por el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC) y la Universidad de Sevilla.

el 19 sep 2014 / 14:20 h.

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Un proyecto europeo liderado por el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC) y la Universidad de Sevilla ha creado robots voladores capaces de alcanzar lugares demasiado peligrosos para los humanos y de trabajar de manera independiente en diversas tareas. El proyecto ARCAS (Aerial Robotics Cooperative Assembly System) ha sido el encargado del diseño de estos robots, dotados de brazos manipuladores con varias articulaciones capaces de colaborar para agarrar, transportar y depositar piezas de manera segura y eficaz. Según un comunicado de CATEC, la autonomía y capacidades de estos arquetipos hacen que puedan construir o desmontar estructuras con muy diversos fines, como misiones de rescate o labores de inspección y mantenimiento en los sectores energético y espacial. Las zonas contaminadas tras un accidente nuclear o la necesidad de levantar estructuras como antenas en las cimas de montañas son ejemplos de situaciones en las que tendría utilidad disponer de estos robots. "Nuestra propuesta es que los robots sean capaces de volar en cualquier espacio en el que sea imposible o poco práctico que trabajen robots terrestres o que vuele una aeronave pilotada", explica el profesor de la Universidad de Sevilla y asesor científico de CATEC, Aníbal Ollero. La idea de emplear robots voladores no es nueva, existen múltiples tipos de vehículos voladores no tripulados destinados a, entre otras funciones, obtener fotografías y datos de sensores, pero ARCAS realiza una labor pionera al dotar a estos robots con brazos con los que pueden llevar a cabo tareas de manipulación complicadas de manera autónoma. "Se programan con información sobre su misión y mapas tridimensionales para orientarlos, cuentan con sensores para adaptarse a los fallos o a cambios en las circunstancias e incluso se les enseña a aterrizar con seguridad en caso de emergencia o a volver a la base de forma automática si pierden contacto con la misma", señala Ollero. Diez miniprototipos ya han sido probados en un banco de pruebas interior y, los ensayos en exteriores y a mayor escala, se han llevado a cabo en las instalaciones del centro alemán de investigación aeroespacial y la Universidad de Sevilla. ARCAS cuenta con ocho socios de cinco países y dispone de una financiación por valor de 6,15 millones de euros a través del Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea y concluirá en noviembre de 2015.

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