Economía

Crece en beneficio pese a la subida de la cebada y el coste del ajuste laboral

En un año, 2007, en el que perdió su hegemonía en el sector a manos de Mahou-San Miguel, Heineken España creció un 6,55% en ventas y rebasó el beneficio de 2005 -el de 2006 no es homogéneo-, y ello a pesar de la subida de la cebada.

el 15 sep 2009 / 09:10 h.

En un año, 2007, en el que perdió su hegemonía en el sector a manos de Mahou-San Miguel, Heineken España creció un 6,55% en ventas y rebasó el beneficio de 2005 -el de 2006 no es homogéneo-, y ello a pesar de la subida de la cebada.

Heineken España, propietaria de la marca Cruzcampo y cuya sede social se ubica en Sevilla, contabilizó el año pasado 16,58 millones de euros como beneficio neto. El resultado no cabe compararlo con el de 2006, pues entonces se cosecharon las plusvalías por la venta del suelo de la fábrica de Nervión, una de las operaciones urbanísticas más jugosas que ha habido en la capital, de ahí que aquel superara los 300 millones, frente a los 14,65 millones de 2005. El de 2007 tiene la virtud de haber crecido a pesar del severo encarecimiento del cereal con el que se elabora la cerveza y el gasto adicional incurrido por recortes de plantilla. Y sus ventas, al alza.

En concreto, el importe de la cifra de negocio se situó, al cierre de 2007, en los 1.223,14 millones de euros, tras apuntarse un auge del 6,55% respecto al ejercicio precedente y porcentaje nada despreciable si se tiene en cuenta que falló el aliado de las elevadas temperaturas -cuando las hay, las ventas se disparan-, la desaceleración de la economía iniciada el último trimestre del año y que en este sector, el de la cerveza, sólo cabe crecer robando cuota de mercado a la competencia.

Pero hay otras tres claves en tal incremento de la facturación. Dos de ellas son reveladas por la propia compañía, y atañen al lanzamiento de la cerveza light con la sevillana marca Cruzcampo y al aumento de sus bares temáticos -los Gambrinus, Irish Pub, Cruz Blanca, Amstelería, Beer Station y Paulaner Bierhaus-. Y el tercero sería una subida del precio del producto, que no se especifica, pero que se habría dado, a tenor de las intenciones manifestadas por el presidente de Heineken España, Carlos de Jaureguízar, y del euro largo que la caña cuesta ya en cualquier establecimiento hostelero.

No en vano, la firma ha tenido que compensar el encarecimiento de sus materias primas -como la cebada-, y así se constata en la partida de aprovisionamientos, al aumentar por encima de las ventas (el 10,6%) pese a la optimización de los recursos que permite la fábrica recién estrenada en el sevillano barrio de Torreblanca, la mayor de Europa.

El ajuste laboral, pactado con los sindicatos, que llevó aparejado el traslado de la fábrica y otros de menor calado en otras plantas españolas supusieron para la compañía un coste de 75,93 millones de euros, según recogen las cuentas en su apartado de provisiones (reservas). A finales de diciembre, la plantilla total en sus centros productivos y oficinas sumaba 2.940 trabajadores.

Y un detalle más. El año pasado se registraron como ingresos extraordinarios 1,25 millones por la indemnización que el grupo Domo tuvo que abonar tras no ejecutar su opción de compra del Pabellón Cruzcampo en Cartuja.

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