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"Creo que mi mandato será corto, en el Betis las cosas cambian muy rápido"

El nuevo presidente del Betis recuerda que el club está "en constante evolución" y espera que su presidencia sea "una balsa de aceite extra virgen de gran calidad".

el 03 jul 2011 / 19:52 h.

Miguel Guillén disfruta del Villamarín desde la primera fila del palco.

-¿Dónde estaba usted en el 92?
-Accedí a un trabajo en la Expo que me hacía muchísima ilusión, de azafato VIP en el Pabellón de España. Por supuesto no tenía ni un duro. Y entonces me llegó una carta del Banco Zaragozano diciendo que me incorporaba en abril. Me hacía ilusión la Expo, pero mi padre me dijo que la formación que me daría la banca no la iba a tener en ningún sitio.

-¿Era ya socio del Betis?
-La familia siempre ha tenido cuatro o cinco abonos. Con 14 años me fui a estudiar a Inglaterra y luego a Estados Unidos, pero al estar alejado de Sevilla crecía más el sentimiento. Iba con mi banderita del Betis a todos lados.

-¿Sus hijos son socios?
-Tengo un niño y tres niñas, son chicas y no les llama la atención. Y veremos a ver, porque a la mayor no le gusta el fútbol pero para crear polémica en casa dice que es del Sevilla (ríe).

-¿Cuándo fue el primer contacto para entrar en el consejo?
-Un amigo me preguntó en 2009 si quería echar una mano y me pareció sensato. Ya estaba bien de quejarse, había que hacer algo. Y me integré en la Fundación Heliópolis, donde intentamos suplir la actividad solidaria que el club no hacía.

-Ni se imaginaría que sería consejero y presidente.
-Para nada. Alguien asesoró a los administradores judiciales sobre quién podía aportar algo y primero Gómez Porrúa y luego Bosch me dijeron que les gustaría que entrara. Y la presidencia ya ni le cuento, ni me lo había planteado. Es sorprendente la velocidad de vértigo a la que se mueve el mundo del fútbol.

-Y cómo cambia la vida, ¿no?
-Yo estoy a punto de comprobarlo (ríe). Lo que pasa es que soy consciente del periodo de transición que vive el Betis y no pretendo estar aquí mucho tiempo. Tengo otras obligaciones también. Estoy dejando de lado mi negocio y algún día tendré que retomarlo. Pero bueno, el Betis está en plena evolución y por fin sus intereses están por encima de todo lo demás. Cuando  al club le venga bien evolucionar con otros, encantado de ceder el sitio.

-¿Cuánto tiempo será?
-Por la constante evolución del club y el futuro a corto plazo, imagino que posiblemente será un periodo corto. Pero no hay plazo, será en función de los intereses del club. Lo que sí creo es que seguirán produciéndose muchos cambios en la entidad, además dependemos de muchas cosas que no dependen de nosotros.

-Algunos grupos critican que no se cuente con los béticos que hay dispuestos a ayudar.
-Tienen razón. Se pretende que uno de los nuevos consejeros gestione ese enorme voluntariado al que no hemos sabido sacar jugo hasta ahora. Quizá hemos prestado atención a otros asuntos más prioritarios y vamos tarde, pero es la hora de canalizar esa inmensa fuente de recursos que es la afición.

-También hay quien denuncia que el club está en poder de la Fundación Heliópolis.
-Entré en la Fundación porque es la que se puso en contacto conmigo. Pretendo ser el presidente de todos los béticos, y de hecho tengo muy buena relación con PNB y BXV. Lo primero que les dije tras la junta es que estaba a su entera disposición. Quiero sentarme con ellos cuando quieran, se lo he puesto hasta por escrito. Conozco y reconozco el trabajo que han hecho muchos béticos desde hace años y al que nosotros nos hemos unido hace poco y, dentro de los límites por la situación judicial, pretendo tender la mano para lo que ellos puedan necesitar o debatir.

-¿La relación con esos grupos será mejor que la que han tenido con el exvicepresidente?
-El vicepresidente saliente está haciendo una enorme labor, pero desafortunadamente es la cara desagradable y el que se lleva todas las bofetadas por su papel principal y su mandato judicial. Él tiene un cometido claro del juzgado, no puede alterar las reglas del juego y eso le crea enemistades, pero intenta gestionar la nave de forma satisfactoria para todos los béticos con la dificultad que supone estar judicializada. Yo pretendo escuchar a todos los béticos al margen de su condición, sus acciones o su plataforma.

-Usted también está sometido al mandato de Bosch. ¿Logrará cierta independencia?

-En lo societario tengo las limitaciones que impone la situación judicial, pero en lo cotidiano no estoy limitado.

-¿Será un presidente cuchara?
-No. Si me sintiera un presidente cuchara y además viera que las decisiones que se toman no son por el interés del Betis, primero tengo la forma de evitarlo y segundo lo denunciaré o si llegara el caso dimitiré.

-¿Qué le parece el equipo que se está configurando?
-La secretaría técnica y Pepe Mel están haciendo un gran trabajo y los fichajes encajan perfectamente en el perfil que necesita el Betis, si contamos con que el objetivo no puede ser otro que la permanencia. Si hubiera opción de aspirar a algo más, encantado, pero hay que ser realistas. No serlo durante años nos ha llevado a esta situación.

-Habla de "aspirar a algo más". ¿Qué más? Porque Europa está vetada por la deuda.
-Me refiero más a la clasificación en la tabla. El objetivo europeo queda un poco lejos. Se llegará, seguro, no me cabe la menor duda, pero estamos en el primer año y en una situación complicada y el objetivo es la permanencia. Algo más puede ser que el Betis se acerque mucho a los puestos donde debería estar.

-¿Ese ‘algo más' podría ser quedar delante del Sevilla?
-¡Ja, ja, ja! Hombre, lo ideal sería que así ocurriera, aunque lo importante es que volvemos a tener derbi. Pero con hacer una campaña digna y que el bético esté tranquilo y disfrute me doy con un canto en los dientes.

-¿Usted iba al Pizjuán como aficionado?
-Sí, y además lo he pasado mal. Alguna vez me senté muy cerca de los Biris y menos mal que había allí una valla, porque aquello imponía que daba miedo. Creo que la valla me salvó la vida un par de veces (ríe). Ese ambiente tan violento y esa crispación venían dados por el mal ejemplo que se daba desde las directivas y es una de las cosas que nos gustaría cambiar. Rivalidad, sí, pero con educación y cordialidad.

-La primera felicitación, de hecho, fue del Sevilla.
-Sí, una carta oficial y además un mensaje personal del presidente Del Nido vía sms que agradezco enormemente porque tuvo unas palabras muy amables hacia mí y hacia el Betis, indicando que era una institución de gran arraigo en nuestra ciudad.

-¿Le ilusiona ir al palco del Pizjuán?
-Mucho. Pero lo que me ilusiona es el derbi con un Betis en vías de recuperar sus señas de identidad. Me ilusiona recuperar para Sevilla esa esencia.

-Se va a codear con Del Nido, Florentino, Rosell, el jeque del Málaga... ¿Qué palco le hace más tilín?
-Todos son importantes, aunque los del Madrid y el Barcelona son algo especial. El del Málaga tampoco me importa. Tengo mucha relación con árabes, me llevo muy bien con ellos y estaré encantado de conocer al jeque.

-Usted dijo que el Betis tenía potencial para estar entre los cinco primeros equipos de España en pocos años. ¿Se ratifica ahora que es presidente?
-Lo dije en el contexto del marketing. Somos el cuarto o quinto equipo en seguidores y el club debería estar a la altura de su afición si se hacen las cosas bien, pero partimos de una situación con limitaciones y hay que desviar gran parte de los ingresos para pagar una deuda importante. Incluso gestionando los recursos del Betis al 100 o al 90%, todo el dinero que se genere no podrá destinarse al equipo. Pero el presupuesto no es nada despreciable, comparado con muchos equipos de Primera, y en un tiempo razonable el club mejorará en lo deportivo.

-Bosch hablaba de dividir el presupuesto en tres tercios: abonos, televisión y marketing. Usted viene del marketing...
-En marketing y recursos atípicos queda mucho por hacer. Para hacer un presupuesto equilibrado y no depender sólo de una fuente de ingresos, como la televisión, necesitamos desarrollar muchísimo más el marketing. Se han incorporado dos personas y antes estaba sólo Ignacio Lasa, por supuesto con las manos atadas. Además, estaba desbordado porque no sólo debía buscar los patrocinadores y llegar a un acuerdo, sino que también se encargaba de cobrar. Una empresa no se puede gestionar así.

-¿Tan malos eran todos los contratos firmados antes?
-Digamos que eran muy mejorables. Todo depende de una gestión profesional, aunque matizo que Ignacio es un gran profesional y nada de esto tiene que ver con él.

-Sin los recursos de marketing, ¿el Betis habría llegado al 30 de junio?
-La verdad es que la situación era crítica y la única posibilidad de generar recursos sin gasto para el club era la de los patrocinios. El de Cruzcampo ha sido importantísimo, ha supuesto que en caja hubiera dinero para pagar a los futbolistas.

-Muchos jugadores se han ido con cantidades metidas en el concurso. ¿Habrá malestar cuando empiece la temporada?
-Pretendemos que no sea así, el buen ambiente en el vestuario es fundamental e incluso hay que agradecer a los jugadores que siguieran centrados en lo suyo. Algunos lo encajan mejor y otros peor, pero es una realidad que ninguno de los que estamos aquí podemos saltarnos. Lo que sí garantizo es que dentro del margen de maniobra que da un concurso de acreedores, se ha intentado favorecer a cada afectado, futbolista o empleado, para que el perjuicio sea el menor.

-Pero hay fichas altas que el Betis no puede asumir. ¿Se verán decisiones drásticas?
-El mercado se está moviendo poco, pero es cierto que habrá que dar salida a algunos jugadores. Además, no es muy lógico seguir con futbolistas que suponen un coste importante si el míster no va a contar con ellos.

-¿Prefieren mantener fichas altas antes que vender mal?
-Si la secretaría técnica y el míster creen que es un activo importante, desde luego no vamos a prescindir de estos jugadores a un precio que no sea de mercado. Preferimos seguir disfrutándolo. Tenemos limitaciones, pero no estamos en liquidación.

-¿Su gran relación con los futbolistas y con Mel ha podido influir en su nombramiento?
-No lo sé, pero la amistad que me une con el míster y muchos de los jugadores se ha formado de manera natural. Me satisface mucho viajar con el equipo, estar cerca de ellos, charlar... Y ya se sabe, el roce hace el cariño.

-Y Gordillo se queda...
-Será el presidente de la Fundación y también la cara visible y amable del Betis. Difícilmente haya nadie que nos pueda representar mejor y abrirnos más puertas. Con él todo es mucho más fácil, no podemos perderle como activo.

-¿Qué ha sido más importante, la labor gestora de Bosch o la labor aglutinadora de Gordillo?
-Las dos eran fundamentales. La labor de Gordillo ha sido inmensa. Ha logrado un objetivo que sólo él podía conseguir, el beticismo estaba muy dividido y sólo con su entrada en la institución aunó a todo el beticismo. Y por supuesto la labor de Bosch ha sido brillante y totalmente necesaria. Sin Gordillo ni Bosch no habría sido posible llegar a donde estamos hoy, en Primera y con perspectivas de viabilidad.

-¿Para cuándo los precios de los palcos VIP?
-Saldrán este lunes. Los palcos VIP tendrán un incremento proporcional al de los abonos y los descuentos serán iguales que el resto de abonos.

-¿A cuántas personas va a tener que invitar por esa apuesta de que no sería presidente?
-¡Yo no aposté, fue Gordillo! Pero bueno, estaré encantado de invitar a quien haga falta (ríe).

-¿Cuál fue la primera persona en enterarse de que sería presidente?
-Mi mujer, no podía ser de otra manera. Me dijo que adelante y que me apoyaría. Espero que el apoyo sea real (ríe), porque esto absorbe mucho tiempo.

-El Elche anuncia una querella contra el anterior consejo. ¿Lo entiende?
-Lo comprendo. La verdad es que la ley concursal deberá estudiarse a fondo porque crea una cierta injusticia y puede afectar a la competición.

-¿El patrocinio del estadio será posible a corto plazo?
-Estamos insistiendo mucho porque sería una fuente de ingresos vital, pero no hemos alcanzado la cifra que se merece un estadio tan emblemático. Con la situación actual del país todo hace indicar que será muy complicado, aunque no desistimos.

-¿De cuánto hablamos?
-Hablamos de un patrocinio que en tres años generaría en torno a 5,5 o 6 millones en total.

-¿En qué punto se encuentra la negociación con Sogecable por los 10 millones de adelanto?
-Tenemos criterios diferentes. Como cualquier cantidad que el club deja de ingresar, es un tema muy serio, así que es de vital importancia llegar a un acuerdo. Estamos hablando de 10 millones de euros, ni más ni menos.

-Permítanos un juego de palabras. ¿Espera que su mandato sea una balsa de aceite?
-¡Ja, ja, ja! Eso espero, que sea una balsa de aceite extra virgen y de la mejor calidad. Es bueno que haya ese ambiente y además quiero representar a todos los béticos. Si no lo logro, no cumpliría mi objetivo.

-Ha llegado al poder un 30 de junio, igual que Lopera...
-No sé si el dato es muy relevante (ríe), pero esperemos que sea el único símil. Su desastrosa gestión es lo que nos tiene así.

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