Local

Criaturas con ruedas en la Ronda

Todo tipo de transportes sin motor se dan cita en la tercera edición de Ciclovida.

el 16 ene 2011 / 18:13 h.

TAGS:

Un grupo de niños patina por la Ronda.

Cientos de personas disfrutaron de una Ronda Histórica libre de coches en la tercera edición de la Ciclovida, una iniciativa que corta el tráfico desde La Florida hasta El Prado durante toda la mañana de un domingo.

La calle era como un zoológico de bichos de extrañas tracciones: está en boga un patinete con manillar, con muelles que le permiten retorcerse y avanzar haciendo fuerza con el balanceo del cuerpo, sin impulsarse con el pie. José Manuel López, de 11 años, tiene uno azul brillante que le han traído los Reyes y que suele usar en la calle, frente a su casa en Padre Pío, pero que viajó al Centro porque su hermana Carmen, de 13, participaba en una exhibición de gimnasia rítmica del Club Gimnástico Sur. Fue una de las atracciones del día, con las pequeñas con maillot rosa brincando en colchones y camas elásticas. Pero el mejor de estos patinetes fue uno enorme y verde que recorrió infinitas veces la Ronda arriba y abajo, porque el chisme alcanza unas velocidades considerables, y su dueño parecía un vaquero a lomos de una mantis religiosa de tamaño descomunal que se hubiera desbocado.

A pocos metros, unos aficionados al longboard -similar al skateboard pero con tablas de patinar más largas y estilizadas- sudaban para hacer acrobacias y rápidos derrapes. Se habían citado en la Ronda a través de Facebook, porque suelen entrenar en la zona peatonalizada que hay delante del Palacio de San Telmo, pero había más sitio para las piruetas. El problema es que las cabriolas del longboard está pensandas para aprovechar la inercia de las cuestas, "y en Sevilla no hay cuestas, así que hay que patear para impulsarse", explicaba Francisco Rodríguez, de 26 años, que se señalaba los goterones de la frente para demostrar el esfuerzo. "Es un deporte, es sano", insistía, "y no hace falta entrenar mucho". Él empezó hace cuatro meses y ya derrapa con un estilo del que puede dar fe el fotógrafo con el que chocó ayer.

Hubo gente por los suelos de todas las edades. Así empezó Noelia Ferrari, de 25 años, que llegó emocionada con sus patines en línea porque de pequeña patinaba y creyó que sería como montar en bicicleta, algo que no se olvida. Pero se fue al suelo nada más llegar y casi le coge miedo. Cuando los patinadores que jugaban a sortear conos en el suelo de las formas más complicadas le insistieron en que lo intentara, se resistió. Hora y media después, con unas "muñequeras mágicas" que le prestaron para que no se hiciera daño si se caía, los sorteaba como si no hubiera hecho otra cosa en su vida. "Bueno, algunos me los salto", confesaba.

Para los más pequeños se habían organizado juegos tradicionales como el teje o carreras de chapas, pintadas con tizas de colores en el suelo, aunque un numeroso grupo optó por meterse a pintores y prefirieron seguir pintando animales en el suelo en vez de saltar. Otros sí se animaron con la comba y también acabaron por los suelos, revolcándose en el asfalto sin que nadie les incordiara recordándoles que llevaban camisa de domingo y pantalón de pana. Entre los de la comba estaba Ana Chamorro, de 10 años, vecina de la cercana Puerta de la Carne, que logró 32 saltos sin fallar. Resoplando, explicaba que ha ido a las tres ediciones de Ciclovida. Iba con su padre, sin otros niños, aunque en cuanto llegaba a la zona de juegos se sumaba a las pandillas.

Entre las actividades también había cuentacuentos, un stand de ciencia con probetas que echaban humo y una animadora que no dejó de bailar en toda la mañana. A su alrededor, los padres hacían un corro estrechísimo, casi apretujando a los niños, como si no se fiaran de que de verdad no iban a pasar coches.

Alrededor de la zona de juegos, triple fila de bicis de todos los tamaños, la mayoría infantiles, y muchísimas de las de adulto con sillitas para niños. Y de nuevo, los especímenes curiosos: una niña con coletas en un Cadillac azul movido a pedales, carricoches, bicicletas eléctricas, motos de plástico, carritos para hermanos gemelos y señoras con tacones arrastrando las bicis de sus hijos.

El portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, promotor de la Ciclovida, que visitó el evento con todos los miembros de su lista electoral, se congratuló de que se hubiese superado la cifra de participación de otras ediciones y de que la iniciativa se esté "consolidando". Aunque también recibió críticas, como las del portavoz de la asociación de vecinos La Buhaira, Julio del Junco, que volvió a quejarse del cierre al tráfico y de que se utilice la Ronda para estas actividades.

  • 1