Cultura

Cristina Hoyos cobra un tercio menos por la crisis desde 2010

El entorno de la directora del Ballet Flamenco defiende su gestión

el 14 ene 2011 / 20:55 h.

Cristina Hoyos.
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"Me iré despacito y a compás". Es la frase que la bailaora y directora del Ballet Flamenco de Andalucía ha venido pronunciando en los últimos años y que, tal cual está el panorama, se verá obligada a cumplir porque la Consejería de Cultura se ha decidido al fin, con la excusa o no de la crisis, a meterle mano al último cantón independiente que le queda: el Ballet Flamenco de Andalucía.

Lo confirmaba el jueves el consejero Paulino Plata. En la casa están repensando el modelo de Ballet que se quiere. Seguir, seguirá; pero no como hasta ahora, con un patrón tan personalista e independizado de las políticas del flamenco que se teledirigen desde la Agencia.

Cristina Hoyos se encuentra en China, donde ha sido agasajada y elogiada como icono representativo del flamenco, espoleado todo por la reciente candidatura de lo jondo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Mientras vive las mieles, aquí se le preparan las hieles. Y ya está al tanto. Su entorno más cercano pide prudencia y, sobre todo, subraya una y otra vez que "una vez que Cristina esté de vuelta, tiene que hablar con el consejero antes de tomar cualquier determinación".

Eso sí, al hilo de los datos que están saliendo a la palestra y que de algún modo vienen a poner en cuestión la falta de transparencia y de rentabilidad del Ballet, se aduce que "Cristina no está cobrando lo que se ha dicho; el año pasado, se le rebajó el sueldo de 90.000 a 60.000 euros, siendo la directora que ha pasado por esta institución peor pagada de todos".

Y otra aclaración: "Su marido no cobra tampoco 60.000 euros, sino un poco más que el resto del cuerpo de baile, unos 30.000, y además ahora está jubilado".

Tampoco son ciertas las acusaciones de bajo rendimiento del Ballet, según estas mismas fuentes. "El primer año de Cristina se dieron más de 120 funciones; este 2010, pese a la crisis, se han sobrepasado las 80, un porcentaje bastante óptimo y, por supuesto, muy alejado de la decena de actuaciones que se han dicho. Un porcentaje, además, que es el mejor de cuantos han arrojado los diferentes directores que ha tenido la antigua Compañía Andaluza de Danza, lo que revela que la época ésta de Cristina es sin duda la más fértil y la de mayor proyección de la institución".

Sobre si Cristina Hoyos podría rescatar de nuevo su compañía privada en caso de dejar el Ballet Flamenco de Andalucía, su entorno más cercano se limita a aseverar que "eso sólo lo puede decidir ella", si bien se considera que, tal cual está la situación de complicada, con los cachés muy por debajo de lo habitual para capear la crisis -lo que hace que no compense demasiado salir al extranjero-, no sería lo aconsejable.

Eso sí, es sintomático de la falta de diálogo entre la consejería y la bailaora el hecho de que ésta esté ya maquinando nuevos montajes para el Ballet Flamenco cuando, desde antes de Navidad, se tiene decidido en Cultura que es hora del relevo. Y así se lo hicieron constar al informar al cuerpo de baile que se suspendían los pagos de las nóminas hasta nueva orden. En el entorno de la bailaora esta práctica, arguyen, es la habitual en Cultura. "Cada año antes de fin de año suelen informar al Ballet de esta suspensión, y en los primeros meses del año se firma de nuevo y se sigue. No quiere decir nada".

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