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Critican que los equipamientos no se concretan ni se garantizan

"El Potaus no define, ni cuantifica, ni localiza" los equipamientos, pese a que la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOTA) le obliga a ello. Las mismas incoherencias encuentran los autores de Frente al Potaus, libro recién editado, en el sistema de infraestructuras contemplado.

el 15 sep 2009 / 15:39 h.

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"El Potaus no define, ni cuantifica, ni localiza" los equipamientos, pese a que la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOTA) le obliga a ello. Las mismas incoherencias encuentran los autores de Frente al Potaus, libro recién editado, en el sistema de infraestructuras contemplado, del que dicen que "contiene sólo vaguedades", del tipo "la gestión del ciclo integral del agua debe garantiziar el suministro", "los residuos necesitan un sistema integrado" o "debe facilitarse el despliegue de las infraestructuras de comunicaciones".

Para el urbanista Luis Recuenco, esta falta de concreción tiene un objetivo, "eximir a la Junta de Andalucía de cualquier compromiso, por muy fundado y exigible que resulte".

No obstante, lo que más sorprende a este grupo de investigadores es que el Potaus condiciona los crecimientos urbanos a la disponibilidad de capacidad de las redes de comunicaciones en el área metropolitana, incluido el transporte público, un principio "urbanísticamente absurdo e incluso intrínsecamente ilegal". En su opinión, es lo mismo que decir que no son las administraciones las obligadas a construir colegios para los niños, sino que los ciudadanos no pueden tener hijos hasta que aquellas los hagan.

En cuanto a los equipamientos, el estudio destaca que no se identifica los suelos donde irán ubicados, "sino que se traslada al PGOU de cada municipio la capacidad de determinar el emplazamiento concreto" de las denominadas áreas de centralidad. Tampoco queda claro, según este estudio, en qué áreas de expansión se encuentran, a qué corona benefician, qué transporte público tienen garantizado y por qué ésas y no otras, cuestiones que el informe de sostenibilidad incluido en el Potaus consideraba claves establecer.

Las áreas de centralidad fijadas son en Pilas, Sanlúcar la Mayor, salteras, Villanueva del Ariscal, Bormujos, Mairena del Aljarafe, Coria del Río, La Rincoanda, Sevuilla, Dos Hermanas, Alcaá ddee Guadíara, Mairena del Alcor, Carmona, Utrera y Los Palacios y Villafranca.

Tanto en éstas como en el reparto de las áreas de oportunidad residenciales y productivas encuentran parcialidad y ponen a Espartinas como el caso de Espartinas como el mayor ejemplo de la discriminación. "El municipio de mayor crecimiento poblacional de la aglomeración urbana, el tercero en potencial del Aljarafe, y con densidad 3,5 inferior a la media de la comarca y 13 veces inferior a la de Sevilla no puede clasificar suelo y tiene que pasar de ser el primero en dinamismo poblacional al último", aseveran.

Es cierto que el Potaus incluye una memoria económica, pero ésta tampoco se escapa del duro repaso del informe, que subraya que la invresión se asigna a programas globables y no a cada acción, con lo que no se conocen ni el presupuesto ni los plazos de las mismas. "Nada se dice de las inversiones de abastecimiento de energía eléctrica, telecomunicaciones, gasísticas...". Frases incluidas en dicha memoria económica como "los costes tienen carácter orientativo" o "debe evitarse que dererminadas administaciones adsuman en un corto periodo de tiempo inversiones que impiquen un muy elevado procentaje...", terminan de servir de argumento a los autores del informe para sus conclusiones.

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