Cultura

Crónica de un viaje flamenco a NY

La mitad de los 1.459 centros de salud repartidos por Andalucía ofrecerán el próximo año programas personalizados para dejar de fumar. Cuando el 1 de enero entre en vigor la ley que prohibirá fumar en el trabajo, el SAS tendrá ya su dispositivo en marcha.

el 15 sep 2009 / 00:31 h.

Alicia Gutiérrez

La mitad de los 1.459 centros de salud repartidos por Andalucía ofrecerán el próximo año programas personalizados para dejar de fumar. Cuando el 1 de enero entre en vigor la ley que prohibirá fumar en el trabajo, el SAS tendrá ya su dispositivo en marcha.

Más de 700 centros de atención primaria ofrecerán programas personalizados para dejar

A veces hay que irse a escuchar flamenco a miles de kilómetros de Andalucía para valorar más lo que tenemos aquí y, sobre todo, entender mejor a nuestros artistas. Sería difícil expresar retóricamente la agitación que sentí en Nueva York cuando dos mil setecientas personas se levantaban a la vez y aplaudían emocionados, dando gritos, la colosal seguiriya que hizo la bailaora Rocío Molina en el City Center, el templo neoyorkino de la danza, donde han bailado los más grandes artistas, entre ellos el gran Barysnikov.

Lo mismo nos ocurrió escuchando a Diana Navarro en un prestigioso club de jazz que está en el Lincoln Center. Mientras aquí perdemos el tiempo discutiendo si la cantaora malagueña es o no es flamenca, en Nueva York se rendían sin más ante su privilegiada voz de terciopelo.

Nuestro viaje a Nueva York para cubrir informativamente el festival flamenco que creó y dirige el cordobés Miguel Marín desde hace ocho años, se justifica precisamente para comprobar que, en efecto, y como decían las crónicas de todos estos años, en Estados Unidos hay un gran interés por nuestro arte. Lo ha habido siempre, desde los tiempos del guitarrista Sabicas y la bailaora Carmen Amaya. Entonces apenas había infraestructura y ahora sí existe, sin duda, gracias a las colaboraciones de instituciones españolas como el INAEM, la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco y Turismo Andaluz.

Era maravilloso pasear por la Quinta Avenida de Nueva York y ver los carteles del festival colgados de las farolas. Y cómo paraban en plena calle a Mario Maya o a Merche Esmeralda para felicitarlos por la obra Mujeres, calificada por el New York Times como mejor espectáculo del año. Esto significa, de entrada, que Mujeres va a volver a Nueva York muy pronto, porque la critica tiene allí una fuerza increíble. Mientras aquí es lo que diga don Manuel -Ruiz de Lopera-, en Nueva York es lo que diga el Times. Y en el prestigioso diario le han dedicado a esta obra un gran espacio, con una gigantesca fotografía en la que se puede ver el pase a dos de Belén y Rocío Molina, uno de los momentos más sublimes y originales de la obra de Mario Maya.

Todo este esfuerzo no debe verse como un mero apoyo a las compañías, a los artistas, sino como una inversión en la promoción del flamenco y, sobre todo, de Andalucía como una región cuyo motor económico, en gran parte, es el turismo internacional. Estamos seguros de que a la Bienal vienen tantos norteamericanos, desde hace unos años, por la labor que Miguel Marín realiza desde este magno festival de flamenco.

El Flamenco Festival ya tiene previsto un concierto de Estrella Morente para el próximo año en el Lincoln Center. Y para el 2010, Miguel Marín prepara un monográfico sobre Córdoba y las Tres Culturas. Son primicias que ofrecemos, con la esperanza de que los andaluces se animen y vivan la experiencia de disfrutar de nuestro arte más universal en una ciudad como Nueva York.

Les aseguro que ha merecido la pena el frío que hemos pasado en la ciudad de los rascacielos y estar seis días sin desayunar tostadas con aceite y aceitunas prietas de Arahal. Ha sido lo más duro, sin duda, de este viaje. Más incluso que esos atroces controles del aeropuerto JFK que nos obligaban a medio desnudarnos en público y donde nos decomisaron el champú y el gel de baño. O la dificultad para comunicarnos, porque en el colegio donde yo estudié no daban lecciones de inglés: sólo de canto y de cara al sol?

  • 1