Deportes

Cuando todo el foco gira al Camp Nou

Se mire como se mire, la gente común verdiblanca apenas tenía mayor interés en el partido del Betis con cierto equipo azulgrana: el Huesca. Después del alegrón de Getafe, la atención e ilusión del aficionado verdiblanco se han redirigido hacia el Camp Nou, donde casi todo parece imposible. Se escribe ‘casi’…

el 09 ene 2011 / 20:38 h.

Técnicamente, el papel del Betis en la bolsa del ascenso sufrió ayer un bajón importante, al menos de dos puntos: uno que el equipo, plagado de suplentes, sumó en Huesca, aliñado con los tres que cayeron en las cuentas de Celta y Rayo nos arroja la resta de ese par de puntos en la separación que el Betis mantiene sobre sus perseguidores. A un lado lesiones y pesadas bajas, es obvio que la Copa y el alegrón de Getafe han metido en una buena empanada mental al equipo de Mel y la misma afición del Betis: queriendo o sin querer. Pues, ¿quién prestaría atención a lo que pueda pasar en Huesca cuando aguarda el reto del Camp Nou, sin nada que perder y muchísima gloria que ganar?

La afición del Betis y los jugadores se han vestido de domingo y de Primera con el suceso de Getafe, donde el fútbol verdiblanco asombró a propios y (muy) extraños. La ilusión explota: pero es mirando al Barça. En estas condiciones, ¿qué podía importar a nadie el partido de Huesca? Habría que ser desmesuradamente sensato (y ya se sabe que en estos tiempos, el sentido común es el menos común de los sentidos) para conseguir un foco de concentración en la campa de El Alcoraz. "Aún no se ha ganado nada", clama Mel. En estas noveleras circunstancias, suena a clamor en el desierto

Pero nadie puede arrebatar a nadie el derecho a soñar, como soñaban todos los que abordaron el ‘Titanic' en Southampton, en 1912. Si llegara el subidón del Camp Nou y se rematara con un (no tan insólito) alegrón en Heliópolis, la épica y la lírica del Betis volverían a vivir días de vino y rosas (verdes). Ahí anda el buen pueblo de la Bética. Problema: pese a Getafe, aún no son estos tiempos demasiado buenos para la lírica verdiblanca. El puntito de Huesca trae dosis envenenada de realidad, como aceite de ricino venido de otro rival azulgrana. No sé yo hasta qué punto gusta a Mel que las cosas tengan tanta novelería. De ilusión también vivían en el ‘Titanic', y ya ven cómo acabó Jack Dawson...

  • 1