Local

Cuatro años con la misma cruz

Es verdad que en Sevilla nos acordamos de las iglesias cuando las cierran, lo cual, unido a nuestra insolente habilidad para hablar en nombre de las generaciones venideras, hace especialmente crítica la situación (...) de Santa Catalina.

el 15 sep 2009 / 05:46 h.

Es verdad que en Sevilla nos acordamos de las iglesias cuando las cierran, lo cual, unido a nuestra insolente habilidad para hablar en nombre de las generaciones venideras, hace especialmente crítica la situación (iba a decir actual) de Santa Catalina. No hay más que ver la liturgia seglar y el sermón cañí, siempre tan conservacionistas, para entender que el arreglo de dicho templo no es un asunto religioso que dependa de marcar o no la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta: tenemos que restaurar Santa Catalina igual que tendríamos que restaurar mezquitas, si nos quedase alguna, o conjuntos megalíticos sin preguntarnos si alguien ha puesto una equis en la casilla de cultos ancestrales. En otras palabras, que no sé a qué espera la Consejería de Cultura, después de cuatro años de mutis por el forro, para que no se caiga de vieja una de las iglesias más antiguas e importantes de Andalucía. Aunque esté en Sevilla.

  • 1