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Cuatro años y medio de cárcel a un celador por intentar violar a una compañera

Los hechos tuvieron lugar en los servicios del hospital Virgen Macarena el 27 de diciembre de 2008.

el 28 abr 2014 / 17:19 h.

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Un celador del hospital Virgen Macarena de Sevilla ha sido condenado a cuatro años y medio de cárcel por intentar violar a una compañera de trabajo en el cuarto de baño mientras ambos trabajaban en el turno de madrugada. Una sentencia de la Audiencia, a la que ha tenido acceso Efe, explica que el acusado Antonio D.G., de 58 años, se encontraba trabajando entre las 5 y las 6 horas del 27 de diciembre del 2008 cuando vio que su compañera J.M. se dirigía a los servicios de la planta sótano y la siguió. Cuando la víctima estaba sentada en el sanitario del servicio exclusivo de señoras, el procesado irrumpió en el mismo y abordó a la mujer diciéndole que "todas las nuevas se tienen que estrenar". La víctima se resistió durante unos veinte minutos, forcejeando continuamente y diciéndole que la dejara hasta que finalmente sonó su teléfono corporativo y el acusado se vio debilitado en su actitud, aunque llegó a eyacular sobre la celadora, según la sentencia. Tanto durante la fase de instrucción como en el juicio, el acusado negó el intento de violación y afirmó que las relaciones fueron consentidas y que la denunciante se le había insinuado en la puerta de Urgencias y le había propuesto mantener relaciones sexuales. Los jueces, sin embargo, dan más credibilidad a la víctima y su "testimonio claro, lógico, preciso, coherente y persistente", además de no haber aparecido ningún motivo para acusar a un compañero de trabajo de unos hechos "de la trascendencia y gravedad de los que hemos oído". Junto a ello, la sentencia se basa en pruebas objetivas como la presencia de semen del acusado sobre la mujer y los hematomas que presentaba en los muslos, "compatibles con el forcejeo y oposición que ha descrito". Junto a ello, un compañero de trabajo relató que la denunciante entró en la sala de retén de los celadores "llorando, muy nerviosa, compungida y sin acertar a hablar" y le dijo que un compañero "había intentado violarla", mientras que otros testigos la vieron llorando y muy nerviosa. Antonio D.G. fue denunciado por otra perjudicada por el mismo tipo de delito, si bien la denuncia fue finalmente sobreseída, lo que motivó una prolongación de la causa, junto a la necesidad de realizar informes periciales sobre el ADN y otros restos biológicos. Junto a la condena de cárcel, el celador deberá pagar 10.000 euros de indemnización a la denunciante y tendrá prohibido durante cinco años y medio acercarse a menos de 300 metros de ella o comunicar por cualquier medio, según la sentencia.

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