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Cuidado, nos vigilan

El Gobierno pagará 260.000 euros por saber qué se dice de su gestión en las redes. A ver si se enteran...

el 14 mar 2012 / 11:47 h.

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Soraya Sáenz de Santamaría, en el Congreso de los Diputados, en una sesión de control al Gobierno.

El Gobierno de Mariano Rajoy tendrá cada día a las 8.30 de la mañana un exhaustivo informe con todo lo dicho, escrito y visto en los medios de comunicación, más un resumen de lo que se cuece en las redes sociales, fundamentalmente en Facebook, Tuenti, Twitter, YouTube y LinkedIn. Aunque no solo. El contrato, licitado por el Ministerio de Presidencia por la vía de urgencia, extiende la cobertura a "otras plataformas digitales", tales como los blogs o agregadores de noticias. La práctica no es nueva ni exclusiva del PP, pero llama la atención que los populares que tantas distancias se afanan en demostrar con el Gobierno anterior hayan hecho suya una actividad que implantó Zapatero en 2006. La receptora de la información será la todopoderosa vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Dicho así, una tiene la impresión de que el Gran Hermano orwelliano se ha afiliado al PP. Vigilan nuestros pasos, oiga (¿cuándo no lo han hecho, por cierto?). Pero, qué quieren que les diga, a ver si así el Gobierno de Mariano Rajoy consigue pulsar con más precisión lo que piensan sus gobernados sobre lo que está ocurriendo desde el pasado 20 de noviembre, cuando llegó al poder con el aval de una mayoría absoluta apabullante.

Cada día ese informe tendrá que dejar constancia de que la reforma laboral gusta a muy pocos. No son solo sindicalistas y antipatriotas los que creen que con esta reforma no se creará empleo. Los hay incluso que en 140 caracteres cuentan que acaban de ser despedidos con 20 días de indemnización. Corto, conciso y claro, para que no tenga que hacer mucho esfuerzo el redactor del informe.

Cada mañana, el documento dirá también que las palabras del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón (que, por cierto en Madrid, antes de abandonar la Alcaldía, sacó un concurso para contar con un servicio idéntico al que le ha copiado ahora su jefa de filas en Moncloa), sobre la violencia estructural que obliga a las mujeres a abortar han sido una exageración cuanto menos. Las mujeres no necesitan ser tuteladas a la hora de tomar decisiones. El cromañón ya es historia, señor Gallardón. Gracias, pero no. Todos los días, el informe que le adjunten a Sáenz de Santamaría constatará que ya hay gente que trabaja como chinos. Mucho antes de que Juan Roig, presidente de Mercadona, nos animara a emular la cultura del esfuerzo de los dueños de los bazares asiáticos. Yo, por cierto, no conozco otra cultura.

Desde las 8.30, el Gobierno tendrá constancia, con pruebas gráficas incluso, de que hay veces en que la Policía no actúa como se espera de ella, con cargas contra estudiantes, como las de Valencia, en las que por muchas explicaciones que se den estas se antojan insuficientes e inconsistentes para justificar que se empotre a dos chicas contra un coche sin mediar ningún insulto ni provocación antes.

En ese informe, tal día como hoy, se dirá que la gente (andaluces o no, dicho sea de paso) no entiende que el candidato con más opciones según las encuestas a presidir la Junta, el popular Javier Arenas, no acudiera al debate electoral en la televisión pública andaluza. El programa conducido por la profesional Mabel Mata se convirtió en las redes sociales en el asunto más comentado (Trending Topic para los más puestos en esto del 2.0). Quizás también se cuele en esa radiografía diaria de la realidad española la tristeza de cientos de jóvenes científicos brillantes que ven frustrada la posibilidad de volver a su país después de años de formación en el extranjero porque el Gobierno le ha metido un tijeretazo a la I+D+i de órdago.

Puede ser... Puede ser que todo esto aparezca en el informe. O puede que no. O puede que algún día tengamos un Gobierno que diga la verdad. Porque decir la verdad no es esconderla hasta que ya tienes el poder asegurado y a partir de ahí empezar a hacer reformas (un inciso: ¿no iba a ser esta la legislatura de la creación de empleo?). La verdad viene siempre de frente. Y ojo, la verdad tampoco está en la red. Como en todo, hay matices, y a veces muy sutiles, que tendrían que ser objeto de la reflexión y la crítica, conceptos ambos conscientemente cercenados. Las redes corren un peligro serio: ser también fagocitadas por los poderes (póngale usted el adjetivo que más le guste) con el único fin de acallar el debate sano y necesario que, pese a los 140 caracteres, se puede mantener en el mundo virtual.

P.D.: Por cierto, el informe costará 259.322,04 euros en los dos próximos años. Vaya tela con la austeridad.

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