Cultura

Cultura da tres meses a Pickman antes de llevarse sus cerámicas

el 12 abr 2010 / 18:57 h.

La Colección Pickman, declarada Bien de Interés Cultural en 1998, no se marchará de momento de Sevilla. El empeño de los trabajadores de la fábrica de cerámicas, pendientes de un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría desembocar en el cierre de la empresa, está evitando que se marche una valiosa parte del patrimonio histórico y artístico sevillano. Tal y como había avisado el comité de empresa de dicha factoría, el Ministerio de Cultura iba a comenzar a extraer ayer de las instalaciones de Pickman La Cartuja las piezas que componen su colección artística y documental, a fin de poner freno al deterioro que sufren tras una año sin ser objeto de ningún tipo de conservación –ya que el museo de cerámica Pickman permanece cerrado debido a la mala situación que atraviesa la planta–.

Finalmente, la voz de alarma dada por la presidenta del comité de empresa, Carmen Viveros –quien advirtió de que el Ministerio de Cultura iba a sacar los fondos de allí–, sirvió para que ayer el delegado provincial del ramo, Bernardo Bueno, intercediera ante el departamento que dirige Ángeles González-Sinde para que aplazara la salida de las cerámicas de Pickman hasta que se despeje el futuro de la compañía.

“El delegado de Cultura ha conseguido dos o tres meses más de prórroga, con lo que sabemos que no se sacará ninguna pieza hasta que se resuelva el ERE, porque en poco tiempo ya sabremos si la empresa sale a flote, en cuyo caso las piezas podrán seguir en el museo de la factoría, o si finalmente cierra”, explicó ayer a este periódico Carmen Viveros.

La denominada Colección Pickman comprende las planchas de grabados, numerosas piezas de loza, maquinaria, herramientas de estampación, mobiliario, medallas y diplomas, pero también el archivo histórico de la fábrica La Cartuja de Sevilla desde su fundación. En el año 2000, los entonces propietarios de Pickman pagaron una deuda que mantenían con Hacienda mediante la cesión al Ministerio de Cultura de esta colección, que fue asignada en 2003 al Museo Nacional de Artes Decorativas, en Madrid, siendo a la vez depositada temporalmente en las instalaciones de la fábrica.

Por eso, los empleados temen que si finalmente Pickman cierra, sus fondos artísticos y documentales puedan acabar fuera de Sevilla.

Sin embargo, este miedo fue ayer atajado en parte. Junta y Ministerio acordaron con los trabajadores que los fondos documentales y bibliográficos salgan de Pickman, dadas las malas condiciones de conservación en que se encuentran. Esto ha hecho urgente su traslado para salvaguardar su integridad al Archivo Histórico Provincial –de titularidad estatal–, donde serán restaurados y digitalizados. “Cuando acabe el proceso de recuperación, el Ministerio devolverá una copia a la empresa”, explicó la representante de los empleados.

En cuanto a las piezas artísticas y a las cerámicas, ni la Consejería ni el Ministerio de Cultura aclararon ayer a este periódico qué pasará si la factoría cierra. “Sobre eso no podemos decir nada hasta que no pasen tres meses”, comentaba ayer a este periódico Bernardo Bueno, quien destacó que el objetivo de ambas administraciones es garantizar el futuro de la colección.

Desde el Ayuntamiento, fuentes municipales indicaron que se sigue con atención lo que ocurre con esta colección, aunque de momento no se ha planteado entrar en este asunto ni variar los planes para el museo de la cerámica que tiene proyectado el Consistorio.

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