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Cultura desautoriza la inyección de cemento porque destruiría los restos

el 16 sep 2009 / 07:56 h.

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F.V.

La Comisión de Patrimonio de la Junta ha rechazado de plano la inyección de cemento líquido en el subsuelo de la Casa de la Moneda para estabilizar el terreno. Ese sistema "conllevaría la destrucción de los restos arqueológicos subyacentes", se advierte.

La Casa de la Moneda, más concretamente la parte monumental y protegida de la manzana, está en proceso de rehabilitación. Desde hace meses cuelga en el lugar un cartelón enorme de publicidad que oculta a la vista la suciedad y el deterioro acumulados por tan bella fachada desde hace años.

El proyecto de remozado que ha diseñado el arquitecto Fernando Carbajosa por encargo de sus dueños, la familia Marañón, plantea dos posibles usos para este cuerpo de cabecera de la manzana: o un pequeño hotel con encanto -no hay demasiado espacio- o un edificio de apartamentos de lujo. Sólo que, tal y como está el mercado inmobiliario y con la crisis en su punto álgido, el proyecto ahora mismo se halla en stand by.

A la coyuntura desfavorable se le une, además, el dictamen negativo de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía, que analizó el expediente presentado por los promotores en abril y resolvió que, a la luz de los restos arqueológicos aparecidos, no es de recibo estabilizar el maltrecho subsuelo de la Casa de la Moneda a base de micropilotes de hormigón.

"No se estima aceptable la solución de mejora del terreno mediante la técnica de inyección de cemento, dado que ello conllevaría la destrucción de los restos arqueológicos subyacentes", reza la resolución de la comisión, que además instaba a la propiedad a "especificar las medidas que se adoptarán para preservar dichos restos".

Losa de hormigón. Desde esta notificación, en la Delegación Provincial de Cultura no han vuelto a saber nada del proyecto ni de cómo se resolverá el asunto, aunque lo más probable es que el arquitecto plantee colocar una losa de hormigón armado entre los niveles actuales y los islámicos, de modo que éstos, una vez estudiados y documentados -su valor es esencialmente informativo o científico, pues no dejan de ser restos muy machacados de dos torres-, queden preservados en su integridad.

La solución de la losa de hormigón es muy común en casos como éste en los que Cultura impone la salvaguarda de los estratos patrimoniales protegidos, y lo que queda de las torres, en tanto que parte (subyacente, pero parte a la postre) de la muralla islámica, tienen la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC).

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