Cultura

David Bustamante: "Si no fuera por la música, podría ser un parado más"

el 05 abr 2010 / 19:41 h.

David Bustamante pasó por El Correo.

A contracorriente... ¿de qué?

–Es un título reivindicativo. A lo largo de mi carrera me han dado demasiados palos y no me han creído.  A algunos les pesó más OT que mi personalidad como artista. El programa duró cinco meses y se me recuerda a cada paso. Llevo casi una década trabajando gracias al esfuerzo y mi público. Por eso ahora me quito ese peso, porque vivo un momento maravilloso, pero antes no era todo tan bonito.

–No es el primero de su edición que reniega del programa.

–No renegamos, pero me jode cuando se me llama triunfito. Llevo una década trabajando en esto. A otros no se les recuerda que salieron de Aplauso o el Festival de Benidorm. No reniego en absoluto. Me molesta cuando me lo preguntan con ganas de fastidiar. Nunca se habla de los 15 números uno que he tenido fuera de España. Soy un cantante cántabro. Triunfito, para su prima.

–Hábleme de su disco. Reúne muchos estilos.

–La vida y la música son llanuras donde no hay pisadas ni marcas. Tienes que encontrar tu camino. Me gusta que un disco sea mestizo, con ritmos árabes, pop rock, latino, balada italiana... y todo lo que me gusta lo he reunido  en éste álbum, que me ha permitido mostrar el máximo número de estilos. De hecho, empecé cantando ópera. Cuando encono la voz soy un tenor. Quién me iba a decir que a la gente que me sigue por el pop les iba a emocionar verme cantar un aria en un teatro. Quiero hacer de todo. Escucho a Pavarotti, Elvis, Bon Jovi o Los Rebujitos. Me enriquezco y cojo lo que me gusta.

–Siendo carne de macroconciertos, ¿cómo surge hacer una gira por teatros?

–Es un experimento. Hice unos pocos con el anterior disco y me gustó. Íbamos a hacer 15 y ya vamos por 23. Este verano tendremos la gira grande, con aforos de 30.000 personas. Pero he encontrado mi hábitat natural en los teatros, porque permiten hacer cosas que no me deja hacer un estadio o una plaza de toros, como desvestir canciones o quitar el micrófono. No hay explosiones de luz, sólo música.

–¿Por qué no actúa en Sevilla?

–Eso no es cosa mía. Me encantaría porque este público siempre ha sido genial. Lo preguntaré.

–Éste es su disco más caro.

–Sí. Hay gente que todavía quiere hacer discos buenos, con producciones en vivo. La discográfica Universal me ha dejado hacer lo que quiero. Por eso, A contracorriente es 100% yo, es mi alma, mi tiempo, mis ratos en la habitación componiendo con mi hija como inspiración... Y el resultado... disco de oro en la primera semana y teatros llenos.

–Usted trabajó en la construcción. ¿Está peor ese sector o la música?

–Está bastante peor la construcción. Tengo familia dedicada a eso y está la cosa muy jodida. Si no fuera por la música, seguramente podría ser un parado más. Espero que cambie la cosa. Tengo a mis tíos y primos, que tienen hijos, y que están notándolo. Lo sufro muy de cerca, no es algo de lo que me haya olvidado.

–¿Le molesta más la prensa del corazón o que su familia salga en los telediarios por un juicio?

–Con la prensa corazón la relación ahora es cordial. Nunca he vendido nada y no quiero entrar en ese juego. Lo otro es prensa sensacionalista, gente que vive del morbo y la sangre. Paso de ellos, porque no los veo. La vida me ha puesto donde yo merezco. Pero espero que quienes ladraron, ahora no pidan perdón con la boca chica. Eso sería lo justo.

  • 1