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De hacer pan a apagar fuegos

Un panadero de Castilleja de la Cuesta rescata a una de las dos personas atrapadas en el incendio de una vivienda. Manuel, de 41 años, está estudiando para ser bombero profesional

el 21 jun 2013 / 22:38 h.

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Como cada día Manuel Angulo se disponía a realizar el reparto de pan por la barriada Nueva Sevilla de Castilleja de la Cuesta. Pasaban unos minutos de las siete y media de la mañana, cuando este panadero que sueña con ser bombero profesional –de hecho está preparándose las oposiciones– atisbó “una enorme columna de humo” que salía por una de las ventanas de un bloque de pisos. Su reacción fue rápida y poco premeditada. En cuestión de segundos, este hombre se apeó del vehículo y, tras dejar la mercancía abandonada, echó a correr hacia la vivienda afectada para socorrer a la vecina que trataba de escapar del piso en llamas. La Policía investiga el origen del fuego.     “No me lo pensé dos veces. Llegué al portal del bloque y, al ver a la señora que intentaba saltar al piso de al lado, entré en el edificio, aporré la puerta de la vecina y tras acceder a la terraza la agarré como pude y me la traje”, relata aún asombrado por la heroicidad de su intervención, pero también satisfecho por haber tenido la ocasión de poner en práctica todos los conocimientos aprendidos en estos siete años que lleva estudiando y preparándose físicamente para formar parte de los profesionales del servicio de extinción de incendios. La actuación de Manuel resultó crucial en este incidente registrado en el bloque C-17 de la avenida Rey Juan Carlos I, en el que dos personas quedaron atrapadas en el fuego de un piso. Manuel evitó que la mujer cayera desde una segunda planta en su intento desesperado de saltar, echando mano del valor para afrontar la situación: “Pasé un poco de miedo, pues cuando alargué la mano para cogerla, yo creía que se caía al suelo”. Sin embargo, el otro inquilino de la vivienda, un hombre de 36 años, resultó herido y tuvo que ser trasladado al hospital del Aljarafe. Manuel señala que también trató de socorrer a esta persona pero que no logró el mismo resultado:“Yo le dije que esperara, pero no entraba en razones y cayó sin remedio”, apunta este vecino de Camas que lleva 15 años en Castilleja de la Cuesta. La misión de este aprendiz de bombero no terminó ahí. Mientras llegaban los servicios de emergencias a la zona, Manuel trató de controlar el fuego para evitar que las llamas se propagasen a otras viviendas y terminaran afectando a todo el edificio. Así, se encaramó a una tapia cercana para tener mayor altura y, como si de un profesional se tratase, empezó a echar agua con una manguera que había por allí. “Apagué el incendio del salón. Hice lo que pude, nada más. Gracias a Dios no ha pasado nada”, resume mientras que reconoce la importancia de esta experiencia en su carrera para ser bombero:“Ha sido como una clase práctica. La verdad es que estoy muy contento porque es lo que quiero ser: bombero”, apunta quien lleva muchos años de estudios y rigurosa preparación física para poder superar el examen. Mientras llega este momento, Manuel ya cuenta en su currículo con esta satisfactoria intervención por la que llovieron las felicitaciones. Y es que tras la llegada de los Bomberos y otros servicios, volvió a la furgoneta y prosiguió con su habitual tarea de reparto de pan. “La gente me lo ha ido agradeciendo allá por donde iba. No dejaban de darme la enhorabuena”, dice este panadero que por unos minutos vio cumplido su sueño de bombero.

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