Cultura

De la sobriedad de Del Pozo a la borrachera de color de Montesinos y Agatha

el 19 feb 2010 / 16:37 h.

El madrileño Jesús del Pozo ha abierto hoy la segunda jornada de Cibeles, dando paso a los diseñadores consagrados, con piezas que conforman un look muy "urbanita" e intelectual gracias a la mezcla de tejidos.

El creador, presente en la semana de la moda española desde 1980, se ha centrado para el próximo otoño-invierno en la combinación de tejidos rústicos como la lana y el punto y los acolchados mezclados, a modo de collage, con los charoles y metales.

Vestidos, abrigos y pantalones de campana son las piezas básicas de su repertorio, en las que destacan los volúmenes propios de la firma y las superposiciones.

Su paleta cromática hace honor al otoño, y va desde los neutros, como los marrones, mostazas o pajas, a los tonos de color más desenfadados, como el azul intenso, el rojo caldera o el oliva.

Con Del Pozo se vieron las primeras caras conocidas que pasarán por Cibeles Madrid Fashion Week, con los políticos Ana Botella, Ignacio González o Concha Guerra, la escritora Espido Freire, y las actrices María Esteve y Dafne Fernández.

El siempre transgresor y provocativo Francis Montesinos no decepcionó a nadie en Cibeles, con "Mar del Cabanyal", una colección más folclórica e inspirada en el mar que nunca, que encontró en una teatral Paola Dominguín a su musa perfecta.

Con una espectacular puesta en escena, en la que no faltó una cantante dando la bienvenida, el valenciano propone para la próxima temporada una colección en la que el estampado es, una vez más, el protagonista.

Los motivos marineros lo impregnan todo: vestidos cortos de amplio vuelo, las blusas  y los abrigos, al igual que las faldas-pantalón de hombre; los complementos cobran importancia en forma gorras, redes o pañuelos para el pelo o a modo de capa y los tocados, en los que no faltan las flores naturales.

Montesinos, que introduce en su línea de fiesta tonos como el cobre, concluyó el desfile con un vestido de novia sumamente recargado a base de capas y volantes, tras el cual recorrió la pasarela de la mano de Paola Dominguín.

La siempre original Agatha Ruiz de la Prada llena la próxima temporada, ¡cómo no!, de color e imaginación, con formas clásicas de la casa, como los oversize, los iconos cosidos y vueltos en seda, los aros en los vestidos y los grandes volúmenes.

Gasas, terciopelos y organzas se conjugan con los iconos clásicos de la marca, los corazones -que dan forma a mangas,  cuellos y todo tipo de aderezos para la cabeza- las estrellas y las flores, logrando una colección divertida que da idea del rico mundo creativo de la diseñadora.

Su nueva línea de jeans se caracteriza por una fusión entre el mundo del denim con acabados vintage,  mientras que cobran importancia los pantalones de color y la tendencia "army", con caquis que se mezclan con el color clásico de la diseñadora, el magenta.

Carmen Cervera y el conservador-jefe del Museo Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, presenciaron junto al esposo de la diseñadora y director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, el desfile, que cerró la tanda de diseñadores de la mañana.

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