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De la Vega avisa de que el gesto de Aznar perjudica a España

El ‘dedazo’ desata una cascada de rechazos mientras que Rajoy calla.

el 19 feb 2010 / 20:50 h.

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Rajoy fue ayer preguntado por el gesto de Aznar.

El gesto de José María Aznar el jueves ante las protestas que interrumpieron una conferencia suya en la Universidad de Oviedo desató ayer una cascada de reacciones, casi todas en la misma línea:El ex presidente fue demasiado expresivo.

De un lado, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, censuró el dedo levantado de Aznar porque "contraviene las normas básicas de respeto hacia las legítimas diferencias". A su juicio, las discrepancias y la defensa de las ideas se debe hacer siempre "desde la palabra y el respeto" y nunca a través del "insulto". "Su gesto no ayuda mucho a mantener la idea de respeto", insistió.

Además, De la Vega criticó las declaraciones en las que el ex presidente arremetía contra Zapatero por su gestión de la crisis y decía que el presidente es un "pirómano" que no puede ejercer como "jefe de bomberos". En este sentido, la vicepresidenta cree que actitudes así no benefician a España: "Aznar acostumbra a realizar expresiones tan grandilocuentes como faltas de contenido. Sus expresiones no merecerían comentario si no fuera porque con su desmesura puede dañar la imagen de España y pone en cuestión la capacidad de recuperación del país en un momento de crisis mundial".

Por su parte, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, consideró que el gesto "obsceno y grosero" del ex presidente "esconde una actitud política y humana un tanto deleznable". Desde el PSOE, mientras tanto, fueron muchas las voces que censuraron al ex gobernante. El secretario general de Libertades Públicas socialista, Álvaro Cuesta, dijo que el "dedazo" de Aznar "explica muchas de las carencias del líder de la oposición" porque fue precisamente con ese dedo "con el que designó a su sucesor".
El diputado socialista Juan Barranco criticó que Aznar se esté "haciendo rico por ahí dando conferencias a costa del prestigio del Gobierno español y del conjunto de los españoles".

El resto de partidos también respondieron a Aznar. Así, desde IU de Asturias dijeron que los insultos que recibió en Oviedo suponen una "penitencia leve" por el "pecado" de haber formado parte de la "troika de las Azores", mientras que el secretario general de ICV, Joan Herrera, afirmó que el dedo levantando del ex jefe del Ejecutivo expresa "arrogancia y prepotencia". Subrayó además que con su actitud José María Aznar se homologa a dirigentes como el presidente italiano Silvio Berlusconi. El presidente del Congreso, José Bono, suscribió las opiniones anteriores al comentar, sobre el dedazo: "En principio me parece lo que a todos los que lo han visto". Mientras, uno de sus antecesores en el cargo, Gregorio Peces-Barba, opinó también que "hay que respetar todas las ideas", si bien la reacción de Aznar fue "muy poco oportuna y muy poco respetuosa".

Las reacciones fueron muy diferentes en el PP. El presidente popular fue el único que no habló del tema y pidió dejar de lado las "anécdotas". Rechazó hasta en dos ocasiones responder a la prensa sobre este tema y se limitó a sostener que al ex presidente se le recordará por su buena gestión al frente del Gobierno. Aunque reconoció algunos errores, defendió aquel gabinete porque "fue serio y riguroso, y su política económica funcionó".

Sí justificaron directamente el gesto de Aznar desde Nuevas Generaciones del PP. Su presidente, Nacho Uriarte, comprendió al ex presidente porque -según él- lleva "muchos años aguantando este tipo de acciones violentas". El líder del PP-A, Javier Arenas, dijo simplemente que Aznar "tiene derecho a que se respeten su intervenciones públicas".

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