Local

De pantomimas y resquicios

Señala el diccionario que resquicio es coyuntura u ocasión que se proporciona para un fin. La foto del ministro, el instructor y los venados muertos ha sido el resquicio que el PP ha encontrado para intentar salir al contraataque. Sin toque de balón alguno, pues todo el equipo está en el área aguantando el chaparrón...

el 15 sep 2009 / 22:39 h.

Señala el diccionario que resquicio es coyuntura u ocasión que se proporciona para un fin. La foto del ministro, el instructor y los venados muertos ha sido el resquicio que el PP ha encontrado para intentar salir al contraataque. Sin toque de balón alguno, pues todo el equipo está en el área aguantando el chaparrón, el partido de la oposición intenta sacar jugo a una torpeza, insólita e impropia en personajes de la talla de Bermejo y Garzón, que no pasa de la categoría de mera anécdota.

La RAE nos cuenta que pantomima es comedia, farsa, acción de fingir algo que no se siente. Lo que ha hecho la plana mayor del PP recusando en comandita a Garzón se podría definir como pantomima. Federico Trillo y Soraya Sáenz de Santamaría, notables juristas ambos, saben perfectamente que compartir cacería no es causa de recusación contemplada en la Ley Orgánica del Poder Judicial, máxime cuando el que comparte montería con el juez (el ministro) no es ni siquiera parte en el caso. Por eso, al comparecer ante la puerta de la Audiencia Nacional con los papeles de la recusación en la mano, los notables juristas interpretaron una farsa, pues saben que esa recusación tiene tantas probabilidades de prosperar como las que tiene el PP de salir indemne de la hecatombe que se avecina.

El juez, señala nuestra Constitución, tiene que ser independiente e imparcial. Aunque están relacionadas ambas, es preciso distinguir entre la independencia y la imparcialidad. La primera constituye una institución jurídica que pretende que el ordenamiento sea la única base de actuación del juez, sin que se produzcan injerencias de otros órganos o poderes. La segunda es un modelo de actuación que persigue evitar subordinaciones que impedirían una correcta aplicación del ordenamiento. La imparcialidad se realiza en el campo de lo fáctico, con el fin de hacer frente a todas las dependencias que no tengan carácter jurídico y que podrían alterar o impedir la consecución de la deseada correcta aplicación del Derecho por el juez.

Dudar de la imparcialidad de Garzón, el paradigma de la independencia judicial a nivel sideral, es el síntoma más palmario de la desesperación de Rajoy ante la incertidumbre de lo que el proceso judicial pueda sacar a la luz. Garzón, amén de sus dotes de montero, se ha caracterizado por ser intrépido y audaz en su independencia. ETA, Pinochet o el propio PSOE, entre otros, conocen cómo se las calza el juez. Por eso, el resquicio que ha encontrado el PP es demasiado estrecho, y la pantomima muy poco creíble, por lo que no va a servir para evitar el huracán que amenaza con destruir el liderazgo de Rajoy y arrinconar al partido de la oposición durante bastante tiempo.

Profesor de Derecho Constitucional.

  • 1