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De profesión, atracador

Uno de los detenidos por el robo de la entidad bancaria ingresó por primera vez en prisión a final de los 70.

el 02 jun 2012 / 19:30 h.

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A sus 56 años, Juan Marcos Guareño Jeanneret es un viejo conocido de la Policía y de las prisiones andaluzas, no en vano pisó por primera vez en su vida una cárcel a finales de los años 70. Un historial de vida delictiva de 33 años, que ha culminado con el atraco a una sucursal bancaria de San Juan de Aznalfarache el viernes 25 de mayo , que le ha llevado de nuevo a prisión, de donde salió el 28 de abril de 2011 con todas sus condenas cumplidas. Sus actos, al final, han provocado que una persona inocente, Concepción Barreiro, pierda la vida al desencadenarse un tiroteo entre la Policía Local, Juan Marcos y su compañero, que acabó herido en el hospital Virgen del Rocío.

Conocido como el Francés, cuentan que nació allí y que proviene de una familia emigrante, es uno de los pocos viejos delincuentes que aún siguen en activo. Sus primeros robos comenzó a cometerlos muy joven, lo que le llevó a la cárcel al final de los años 70. Sin embargo, esto no hizo que dejara de delinquir, todo lo contrario, pues tras cada salida de prisión ha vuelto al ataque. Siempre el mismo modus operandi, pero con compañeros distintos. El último, Francisco Reyes García, también es un veterano del delito, tiene 46 años, que también sabe lo que es estar interno en una prisión. Allí volverá otra vez cuando se recupere de los dos impactos de bala que recibió en el tiroteo.

Tanto el Francés como su cómplice han sido detenidos en decenas de ocasiones. El primero, tras cumplir prisión fue condenado en los años 80 en una ocasión por robo y en otras dos por tráfico de drogas. Además, llegó a ser condenado el 20 de abril de 1993 por la Audiencia Provincial a 15 años de reclusión menor por un delito de robo con homicidio en grado de tentativa. En aquella ocasión, atracó una sucursal del Banco de Granada, situada en la Plaza de San Lorenzo, junto a otro atracador que estaba fugado del centro penitenciario de Albolote (Almería). Un cliente les plantó cara, según consta en la sentencia, diciéndoles que tendrían que "pegarle un tiro para llevarse el dinero". En ese momento, el Francés "le apuntó con la pistola en la cabeza y efectuó dos o tres disparos, si bien no se hizo fuego el fallar el cartucho", dándole una patada en sus genitales, tras lo que salió huyendo. Este hombre salió tras ellos y logró alcanzarlos cuando se subían en la moto, pero Juan Marcos se libró de él "golpeándole en la cabeza con la pistola". Lograron un botín de casi dos millones de pesetas (12.000 euros).

Su última condena, llegó a acumular 30 años de prisión por distintos delitos aunque se le aplicó una reducción de 13 años con la reforma del Código Penal, fue confirmada por la Sección Tercera en noviembre de 2003, condenándole a cinco años y medio de prisión por otro robo con violencia, en el que llegó incluso a protagonizar una persecución por las calles de la ciudad. Según consta en la sentencia, tras cometer un atraco el 27 de febrero de 2001 a una sucursal de Caja Rural en María Auxiliadora, de la que logró llevarse casi 18.000 euros, protagonizó un segundo en Eduardo Dato, donde de nuevo fue sorprendido por la Policía que había montado un dispositivo de vigilancia. De nuevo un episodio similar, aunque en aquella ocasión en lugar de un tiroteo, lo que provocó una persecución en la que incluso circuló en dirección prohibida y marcha atrás.

En su huida, puso en peligro la vida de varios peatones y provocó desperfectos a varios vehículos.
En los archivos de la Policía Nacional, a este peligroso y activo delincuente le consta una detención por homicidio, en octubre de 2001, aunque judicialmente no aparece ninguna causa contra él por este delito. En aquella ocasión entró en un chalet en Utrera con dos encapuchados más, matando al dueño del mismo ante su familia. Por ahora, tampoco le imputan el homicidio de Concepción Barreiro, porque todo apunta a que la bala que la mató era de la Policía Local.

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