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De viaje al retablo mayor, lo más parecido a subir a los altares

La Catedral está rehabilitando desde 2012 su gran retablo y el Facistol del Coro. Desde abril organizará visitas guiadas gratuitas para ver de cerca el proceso

el 05 feb 2013 / 15:07 h.

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No es lo mismo contemplar la escena de La matanza de los Santos Inocentes encargada por Herodes a lo lejos, perdida en la altura y la inmensidad del Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla, que encontrársela a escasos centímetros y distinguir a la perfección las expresiones de dolor de los recién nacidos, ensartados en las espadas y las lanzas de los soldados. Es sólo un ejemplo. ¿Le gustaría contemplar así de cerca alguna de las 27 escenas religiosas que componen el altar del templo metropolitano, considerado el mayor retablo de la cristiandad? Probablemente no vuelva a tener otra oportunidad en su vida. El Cabildo está acometiendo desde el pasado año la rehabilitación integral de este conjunto escultórico, cuyas últimas intervenciones datan de los años 20 y 70 del pasado siglo. Aquellas actuaciones, propias de otra época, siguieron criterios patrimoniales muy alejados de los actuales, por lo que los trabajos que ahora acomete la empresa Ágora no sólo deben procurar la limpieza de las tallas, sino la reparación de las desafortunadas intervenciones que durante siglos fue padeciendo este monumento. El objetivo es devolver en la medida de lo posible a su estado original los colores y dorados de las esculturas y composiciones arquitectónicas que conforman el retablo.

El deán de la Catedral, Francisco Ortiz, y la responsable de Bienes Muebles del_Cabildo, Teresa Laguna, presentaron ayer a la prensa el estado actual de esta restauración así como un programa de visitas guiadas que serán gratuitas y arrancarán en abril.

El retablo se terminó a mediados del siglo XVI y, desde entonces, fue sometido a tareas de mantenimiento constantes, si bien sus dos grandes rehabilitaciones llegaron en el siglo XX, cuando se detectaron patologías para las que no existían las tecnologías adecuadas. Los restauradores de entonces emplearon colas orgánicas inadecuadas para la fijación de las esculturas y fueron superponiendo capas de dorados y policromía que desvirtuaron la imagen original del conjunto. En 2010 el Cabildo empezó a diseñar una nueva intervención, ahora con herramientas como la limpieza fotónica o la química, con la intención de recuperar los dorados originales y retirar las capas añadidas, aunque esto suponga dejar a la vista algunos desperfectos acumulados por el paso de los años y la falta de una conservación adecuada.

Esta obra terminará en el primer trimestre de 2014, por lo que ya ha llegado a su ecuador. El visitante podrá comprobarlo in situ, subiendo a las dos primeras plantas del andamio, donde podrá contemplar los casetones que contienen las prolijas escenas religiosas. Allí verá de cerca las esculturas y las mazonerías, y podrá descubrir relieves hasta ahora desconocidos, puesto que resultaba imposible divisarlos desde el piso. El Cabildo ha dispuesto paneles informativos, pantallas de vídeo y alguna de las tallas desmontadas para dar contenidos divulgativos a la visita, que durará aproximadamente una hora. Habrá además un ascensor para que las personas con movilidad reducida puedan también disfrutar de este programa.

El visitante podrá acceder a los dos primeros niveles del andamio instalado en el templo sevillano, que cuenta con 14 plantas y suma 28 metros de altura, y observar e incluso oler -la limpieza con láser destila un peculiar aroma- las tareas de consolidación y recuperación.

Este programa de difusión se denomina Veinte y siete escenas del retablo y se prolongará desde la primera semana de abril a la última de febrero de 2014. Habrá tres turnos diarios de lunes a jueves, y a cada uno podrán sumarse 15 personas. Habrá que reservar a través de la web www.catedraldesevilla.es o en el teléfono 902 099 692.

El presupuesto de la intervención en el altar asciende a 1.600.000 euros: 734.000 en 2012, 517.000 este año, y 250.000 euros en 2014. El Cabildo también presentó ayer la restauración del Facistol del Coro, que está presupuestada en 55.000 euros. En este caso, los trabajos comenzaron también en 2012 y concluirán a principios de 2014. Ambas actuaciones se sufragan con los fondos procedentes de las visitas culturales a la Catedral.

El Facistol del Coro es una de las obras más importantes del mobiliario renacentista español. Su restauración se está llevando a cabo en un taller situado en el trascoro de la Catedral, donde se puede observar el día a día del trabajo. La restauración está previsto que concluya a finales de 2013 o principios de 2014.

Esta pieza singular del mobiliario litúrgico fue encargada por el Cabildo en abril de 1560, su diseño es obra del arquitecto Hernán Ruiz II y en su realización intervinieron durante cinco años varios carpinteros y artistas que colaboraron habitualmente con él: los escultores Juan Bautista Vázquez y Juan Marín y el fundidor Bartolomé Morel.

El mueble aloja una Virgen, los evangelistas y un crucificado realizados por Bautista Vázquez el viejo. En este caso, la visita es posible desde que comenzó la intervención, que se basa principalmente en recuperar el aspecto original de las maderas, que presentaban un fuerte deterioro, desinsectar las piezas y retirar varias capas de color aplicadas a lo largo de su historia, para devolverle su imagen primigenio.

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