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Decapitados 21 políticos y periodistas en el sur de Filipinas

El origen de la matanza fue una disputa política entre dos clanes.

el 23 nov 2009 / 20:36 h.

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Gloria Macapagal junto a Zaldy Ampatuan, a la izquierda.

Al menos 21 personas fueron decapitadas ayer en el sur de Filipinas en una matanza desencadenada por una disputa política entre los clanes de un gobernador y el rival que quiere disputarle el puesto en las próximas elecciones.


A media mañana, unos cien hombres armados secuestraron de treinta a cincuenta personas, entre ellas periodistas, abogados de derechos humanos y a una decena de periodistas, que acudieron a la oficina regional de la Comisión Electoral a presentar la candidatura a gobernador de Ibrahim Mangudadatu. Poco después un grupo de soldados que salió en su persecución halló los cadáveres decapitados de trece mujeres y ocho hombres, incluidos la esposa y tres hermanos del político Mangudadatu.


La amenaza de que la matanza desate una espiral de venganzas llevó al Gobierno a declarar el estado de excepción en la provincia de Maguindanao por "el mayor acto de violencia sin sentido en los últimos tiempos", según lo calificó el asesor presidencial Jesús Dureza, quien recomendó poco antes al Ejecutivo la adopción de inmediato de la medida de emergencia. También declaró que "todo el mundo debe ser desarmado".


Algunos de los sicarios estaban empleados como escoltas y guardas de seguridad por la familia Ampatuan, cuyo patriarca quería impedir que Mangudadatu le disputase el puesto en las elecciones del próximo mes de mayo, afirmó el teniente coronel Romeo Brawner a los medios.
En cuanto se supieron los hechos, Mangudadatu responsabilizó al gobernador Andal Ampatuan, conocido en la zona como El Padrino y cuyo hijo Unsay estaba al mando de la operación de secuestro, según el teniente coronel portavoz del Ejército filipino Brawner.

El militar señaló además que teme que haya más cuerpos sin vida enterrados cerca de donde encontraron los otros.Ampatuan acusó a Mangudadatu de haber ordenado el asesinato de dos de sus hijos en 2002, mientras éste lo negó y le implicó directamente en el asesinato de su esposa. "Hablé con ella antes de morir y me dijo que fueron ellos, los Ampatuan", declaró a una emisora local el rival del gobernador, quien piensa seguir adelante con su candidatura para desalojar del puesto al cacique. Desde hace años, los Ampatuan y los Mangudadatu llevan enzarzados en una disputa de clanes en la que hasta ahora casi siempre se impuso la familia del gobernador, que tiene cuatro mujeres y 30 hijos en su calidad de datu o jefe tribal en el sur musulmán de Filipinas.


El rival de Ampatuan, Ibrahim Mangudadatu desempeña el cargo de vicealcalde de la población de Buluan, cuyo regidor es Unsay Ampatuan, uno de los treinta vástagos del capo provincial, que controla por medio de hijos o nietos 18 de los 22 municipios de la zona.


Por si esto no fuera suficiente, el primogénito, Zaldy Ampatuan, es desde 2007 el todopoderoso gobernador de la Región Autónoma del Mindanao Musulmán, de la que forma parte Maguindanao.
En este territorio sin ley, como es visto desde Manila, Andal Ampatuan constituyó para sus acólitos una enorme mezquita con aire acondicionado, vive rodeado de guardaespaldas, y luce collares y un Rolex de oro en una de las zonas más empobrecidas de Filipinas, donde es una figura tan influyente que goza del respaldo de la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo.
Se teme que la violencia aumente a medida que se acerquen los comicios legislativos de mayo de 2010, cuya campaña no arranca oficialmente hasta marzo aunque el plazo límite para remitir la documentación de los aspirantes termina a finales de mes.

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