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Economía

Defensa destina 41 millones a los proyectos que se hacen en Sevilla

El carro de combate Leopardo copa el 87% de la inversión, mientras que al avión de transporte militar A400M se destina un millón

el 05 oct 2009 / 20:15 h.

Dos militares ante una versión anterior del Leopardo.

Es inevitable. A cuentas austeras, filigranas para encajar las piezas de los Presupuestos y aquí a Defensa le toca apretarse el cinturón. El Ministerio de Carme Chacón destinará 41,43 millones a los proyectos vinculados a Sevilla como los carros y vehículos de combate Leopardo y Pizarro, aunque a otros, como el A400M, sólo aportará un millón.

El Ministerio de Defensa ha visto cómo en el proyecto de Presupuestos para 2010 el dinero para inversiones ha mermado de forma considerable, de tal modo que el capítulo destinado a los programas especiales de modernización dispondrá de un 52,8% menos de recursos, al pasar de 707,59 millones a los 333,74 millones presupuestados.

Es precisamente en este apartado en el que se localizan los principales programas de Defensa estrechamente vinculados con Sevilla, aunque el dinero no vaya directamente a inversiones productivas que redunden en la actividad industrial, sino a compromisos de pago, ahondando en la política de renovación y mejora de las Fuerzas Armadas.

En esa línea se enmarcan pues los 41,43 millones que Defensa ha consignado para los programas que se desarrollan en Sevilla. De esta partida, la mayor parte, 36 millones, se ha reservado para continuar con la renovación de la flota de vehículos de combate Leopardo que, junto a los carros Pizarro, se ensamblan en la factoría de Santa Bárbara Sistemas en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). El esfuerzo inversor para mejorar la seguridad de estos vehículos concentra el 87% del dinero.

Para la segunda fase de los carros de combate Pizarro, constan dos millones de euros, mientras que destinará 1,35 millones a un avión C295, que, junto con el resto de la familia de aviones militares que fabrica Airbus Military (C212 y CN235), se montan en Sevilla.

Pero uno de los proyectos estrella en materia de defensa, el avión de transporte militar A400M, que se ensambla en San Pablo junto al aeródromo sevillano, y del que el Gobierno español es cliente con un compromiso de compra de 27 aeronaves, supondrá un simbólico desembolso de un millón de euros en 2010, al igual que ocurriera en las cuentas del departamento de Carme Chacón en los últimos tres años.

Un importe mínimo que responde, como explica el Ministerio en el anexo de sus cuentas, a la continuación de los pagos del "presupuesto administrativo" del programa.
Además, entre las novedades de cómo se reintegrará el coste de los aviones al consorcio EADS, que lo promueve a través de Airbus Military, el Ministerio amplía el plazo estimado para hacerlo.

Si en el Presupuesto de 2009 sumaba siete años y lo prolongaba hasta 2017, en las cuentas de 2010 vuelve a agregar otros siete años y emplaza a saldar el contrato al horizonte de 2024. También apunta el departamento de Chacón los motivos que le han llevado a repetir esta práctica en otros programas militares.

Y es que el recorte en las inversiones y la "imposibilidad" de meter la tijera en las actividades básicas del Ejército obligará a Defensa a negociar con las empresas adjudicatarias de los grandes programas "para reducir sensiblemente" las cantidades que van a recibir en 2010 y que recuperen estos retrasos entre 2011 y 2013, explican.

Así, atendiendo a la proyección de las cuentas para esos años, se observa en el caso del A400M -cuyo coste total está cifrado en 4.442,93 millones- cómo en 2011 se mantendrá la aportación de un millón, mientras que en 2012 se prevé aumentar la dotación, hasta alcanzar los 182,94 millones para, un año más tarde, elevarla hasta 367,14 millones.

Coincide esta planificación con las negociaciones abiertas entre el Gobierno español -y de las seis naciones restantes socias iniciales del programa- para replantear los términos económicos del mismo, después de que este avión acumule retrasos de más de tres años en su desarrollo. Su primera entrega se producirá tres años después del primer vuelo, previsto para finales de este año, aunque no será para España. Las Fuerzas Aéreas francesas serán las primeras en contar con él.

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