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Del Bosque guarda sus cartas mientras medita alinear a Jesús Navas, Cesc y Torres

El seleccionador español mantiene la duda sobre el once que jugará mañana frente a Honduras. Ayer ensayó a puerta cerrada pero mezcló a sus futbolistas.

el 19 jun 2010 / 21:45 h.

Del Bosque se piensa el once.

Vicente del Bosque mantiene la incertidumbre con el equipo que debe levantar el vuelo en el Mundial, el que alineará mañana ante Honduras con la obligación de ganar para corregir el error del mal estreno ante Suiza. El entrenamiento a puerta cerrada de ayer no ayudó a esclarecer el panorama, pero Del Bosque medita introducir cambios.

Digerida la derrota ante Suiza y asimilados los errores -el técnico se los transmitió al grupo en una de las reuniones que han mantenido en las últimas horas-, España comienza a mirar con optimismo a su futuro. Con la confianza intacta en su estilo y consciente de que dos triunfos le permiten acceder a octavos, los jugadores esperan la decisión del seleccionador sin tensiones.

"Si a cualquier jugador le pides que firme ser suplente y que el equipo gane, todo el mundo firmaría". La frase de Busquets define el compañerismo que marca el presente de la selección.

En ese clima, los internacionales españoles pasaron el día entre un suave entrenamiento matinal, el análisis en vídeo del rival y una sesión vespertina rodeada de amplias medidas de seguridad para evitar que alguien pudiese encontrar un sitio desde donde ver las pruebas. A la hora de la verdad no fueron tantas.

La buena noticia fue el reingreso de dos jugadores como Sergio Ramos e Iniesta. Ninguno está al cien por cien. Completaron la sesión al mismo ritmo que sus compañeros, pero aún no es segura su presencia.

El fuerte golpe que sufre Sergio en la zona costal le ha tenido dos días en manos de los fisioterapeutas. Sus sensaciones no terminan de ser buenas. Para jugar tendría que ser infiltrado. Su casta le harán jugar si el cuerpo técnico entiende que el riesgo es mínimo y no tendrá consecuencias a la larga.

En el caso de Iniesta la situación es la misma que al inicio del Mundial. Cuando todo indicaba que no forzaría, recién recuperado de un edema muscular, jugó. Llega a tiempo para repetir tras días a menor ritmo.

TRES NOMBRES SOBRE LA MESA. Si hay cambios, en la mesa del técnico están tres nombres: Cesc, Jesús Navas y Fernando Torres. Medita la opción de introducir novedades, sin el deseo de dejar señalado a ninguno de los titulares en Durban.

En el entrenamiento de ayer mezcló pero dejó claro que mantendrá el sistema. España no comenzará como acabó ante Suiza, con dos delanteros arriba, y si junta a Villa con Torres será el Guaje el que caiga a la banda izquierda. Ayer, cada uno jugó en un equipo.

En la medular mantiene el triángulo que estuvo formado en la sesión por Busquets, Xabi Alonso y Cesc. Xavi es intocable, así que para la entrada de Fábregas el sacrificado tendría que ser el más inexperto, Busquets, y Xabi retrasaría unos metros su posición. La solución sólo está en este momento en la cabeza del seleccionador. El resto, mantiene la incertidumbre.

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