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Del ladrillo nuevo al objeto usado

No son tiempos fáciles para nadie, eso no es una novedad. Las opciones son esconderse hasta que acabe la crisis... o tirar de ingenio. Quizás es lo que ha pensado la familia Monterior, que ha pasado de vender pisos de 140.000 euros a montar una tienda de artículos de segunda mano en el centro.

el 16 sep 2009 / 05:15 h.

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No son tiempos fáciles para nadie, eso no es una novedad. Las opciones son esconderse hasta que acabe la crisis... o tirar de ingenio. Quizás es lo que ha pensado la familia Monterior, que ha pasado de vender pisos de 140.000 euros a montar una tienda de artículos de segunda mano en el centro.

Los hombres de negocios hacen negocios, el que sea. La familia Monterior ha disfrutado, como todos, del dinero del ladrillo, una pequeña promotora del centro que fue creciendo poco a poco. Pero el negocio inmobiliario ya no existe, la construcción privada está parada y hay que adaptarse a los tiempos: negocios de crisis para clientes en crisis. Por eso esta promotora familiar ha pasado de vender pisos a montar la primera tienda de artículos de segunda mano de la ciudad.

"La agencia inmobiliaria no iba bien, y pensamos en otras alternativas. La demanda ahora son los artículos baratos. Nosotros intentamos ayudar a unos a que tengan un poco de dinero y a otros a que compren cosas baratas", comenta uno de los dueños, Joaquín Monterior, que recuerda que la tienda se abrió con artículos de su propia familia, a los que querían darle una salida.

Las tienda tiene dos puertas: una para la compra y otra para las ventas. Cuando alguien quiere vender un artículo se negocia y se tasa, se ofrece un dinero y con ese precio se pasa a la zona de ventas. Existe la posibilidad de dejarlo en depósito, si quien vende el artículo quiere una determinada suma, se coloca el artículo en la tienda con ese precio, y si se vende los comerciantes llaman al dueño para darle su dinero.

Los negocios son negocios, y aunque los dueños vienen de la construcción, aún así tratan "a los clientes que compran cosas baratas de la misma forma que los que se gastaban millones en un piso. El trato y las formas no cambian", dice Joaquín.

Las tiendas de segunda mano funcionan normalmente con artículos que no son de primera necesidad, por eso lo que más están buscando los nazarenos son "objetos de electrónica, cámaras digitales y ese tipo de cosas, también tienen mucha salida los móviles", destaca Joaquín, quien a pesar de todo reconoce que "el negocio no va bien. Por eso en septiembre ampliaremos para meter electrodomésticos".

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