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Del sentimiento socialista al respaldo popular

La Barzola se ha sumado a la ola de votos que han aupado a Zoido a la Alcaldía.

el 23 may 2011 / 20:58 h.

La Barzola se ha unido al voto mayoritario del cambio al PP.

La Barzola vivía ayer ajena a los cambios en el Ayuntamiento, pese a ser uno de los barrios que ha contribuido a la histórica mayoría absoluta de los populares. Perteneciente al Distrito Macarena , uno de los feudos socialistas que ayer dejó en la estacada a Juan Espadas , cuyo rostro aún luce por alguna cabina de la zona.

Ciclistas por el carril-bici, los niños de vuelta del cole, y la Ronda de Pío XII con tráfico fluido. Esa era la estampa de ayer por la tarde. La poca gente que había por la calle estaba en los comercios del barrio haciendo su vida diaria. Sólo en algunos bares el resultado electoral seguía siendo el tema del día. "En los desayunos ha estado comentándolo todo el mundo", afirma Ángela, la dueña de la Tasca del Gordo. "Se han acabado la facturas falsas y las mariscadas, aunque eso va por otro lado", afirma Jose un taxista más que contento por el cambio de color del Gobierno municipal. "Al alcalde saliente le preguntaría dónde está el dinero para la reconversión del taxi. ¿En las setas?", apunta. "A mí las setas que me gustan son las que se pueden hacer en el perol", dice entre risas Curro, otro cliente del local.

Ellos tienen muy claro por qué el Distrito Macarena le ha sido infiel al PSOE, "un voto de castigo" y la necesidad del cambio. "Por lo menos hay que probar y si son malos a probar otro", dice José. Ellos confían en que Juan Ignacio Zoido cumpla lo que ha prometido, especialmente en lo que respecta al Plan del Centro. "Yo soy cristalero y llevo ya dos mil multas. ¿Pero qué hago, cómo llevo un cristal que pesa hasta 300 kilos?, apunta José Antonio mientras apura su cerveza. Ángela en cambio, prefiere "que me quiten el carril-bici de la puerta del bar". Aunque el mensaje principal para el nuevo alcalde en el que coinciden los cuatro es "que procure robar lo menos posible". Jose, además, apunta que "no haga cosas raras, como las setas esas, que a mí me gustan, pero no en la Encarnación".

Más adelante, Joaquín Díaz, de 65 años, hace tiempo mientras espera que su nieto salga de la clase de inglés. "Tan jodio es enero como febrero", afirma. Él vive en el Centro, pero asegura que conoce la problemática del barrio porque viene muy a menudo y cree que "al final todos quieren agarrarse porque es un filón". No obstante, piensa que Zoido se merece una oportunidad porque "al fin y al cabo es un melón por calar, que no sabemos cómo nos va a salir. Si bueno o si malo".

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