Cultura

Demófilo está por descubrir

Cantes flamencos, la obra fundacional de Antonio Machado y Álvarez, no fue siempre el mismo libro. La salida a la luz de una rara primera edición en facsímil, a cargo del sello sevillano Extramuros, revela que el popular texto de Demófilo es una revisión en profundidad del original.

el 14 sep 2009 / 22:24 h.

Cantes flamencos, la obra fundacional de Antonio Machado y Álvarez, no fue siempre el mismo libro. La salida a la luz de una rara primera edición en facsímil, a cargo del sello sevillano Extramuros, revela que el popular texto de Demófilo es una revisión en profundidad del original.

"El contenido de los Cantes flamencos que conocemos es el de la segunda edición, de 1887", explica Manuel Iglesias, responsable de Extramuros, que lanzará en apenas una semana el facsímil. "La primera edición es de 1881, fue impresa en Sevilla, en Imprenta y Litografía del Porvenir, y únicamente vieron la luz 500 ejemplares que casi no se vendieron", añade el editor.

Cantes flamencos está considerada una biblia para los flamencólogos y estudiosos de las tradiciones populares de todo el mundo. La salida al mercado de este libro, coincidiendo con el auge de los estudios sobre el folklore en toda Europa, se anticiparía en un año a la constitución de la sociedad El Folklore Andaluz, que prendería en la creación de sociedades regionales y locales por toda España.

Aún hoy, el trabajo del padre de los hermanos Machado sigue siendo la base sobre la que se construye buena parte de la bibliografía relativa al flamenco y una de las fuentes imprescindibles para el estudio de este arte.

La obra aborda el origen de los diferentes cantes flamencos y recopila letras de soleares, soleariyas, seguiriyas gitanas, polos, cañas, martinetes, tonás, livianas, deblas y peteneras. Demófilo fue asesorado en el desarrollo de la obra por dos célebres cantaores de su tiempo, Juanelo de Jerez y Franconetti; de este último, añadiría en la primera edición una biografía y un repertorio de cantares, así como una lista de cantaores flamencos ordenados por localidades andaluzas.

Esta primera edición, acompañada por un completo y riguroso aparato teórico, dio paso a otra más ligera y popular. "Para la segunda edición, Demófilo decide cambiar el prólogo, va quitando los pies de página, las referencias etimológicas...

La recopilación de letras también es distinta. Busca un público más amplio, saca 2000 ejemplares en la Imprenta Popular de Madrid y los vende bastante bien. Para muchos expertos, se trata de dos libros completamente distintos", agrega Iglesias, cuyo catálogo flamenco en Extramuros alcanza ya los 25 títulos.

Diferentes

La primera edición de los Cantes flamencos consta de 190 páginas, mientras que la segunda se prolonga hasta las 232. El formato, de 15 x 11 centímetros, también es ligeramente diferente. La edición a cargo de Extramuros se ha hecho en colaboración con el Centro Andaluz de Flamenco (CAF), con sede en Jerez.

La directora del CAF, Olga de la Pascua, no oculta su satisfacción por este hallazgo. "El libro de Demófilo es una joya, tanto por su valor bibliográfico como por su importancia como aproximación científica y antropológica al flamenco.

Según los estudiosos, no hay una edición tan exhaustiva como ésta", explica, y apunta a renglón seguido: "Creemos que un ejemplar como éste tiene que estar en el Centro, que alberga el centro de documentación más importante del mundo en materia de flamenco", apostilla.

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