Local

Desarticulada una banda dedicada a estafar con negocios inmobiliarios

Ofrecían viviendas supuestamente procedentes de embargos judiciales a un precio por debajo de su coste de mercado. Con este método consiguieron estafar hasta dos millones de euros. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas, cuatro de ellas de Sevilla y una de Valencia.

el 15 sep 2009 / 08:40 h.

TAGS:

Ofrecían viviendas supuestamente procedentes de embargos judiciales a un precio por debajo de su coste de mercado. Con este método consiguieron estafar hasta dos millones de euros. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas, cuatro de ellas de Sevilla y una de Valencia.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han desarticulado una organización criminal asentada en Sevilla que supuestamente había conseguido estafar alrededor de dos millones de euros a nueve víctimas que creían invertir en negocios inmobiliarios.

Han sido detenidas cinco personas -cuatro de ellas en Sevilla y una más en Valencia- cuyas edades están comprendidas entre los 33 y 45 años y que responden a las iniciales A.C.L.C. y R.A.R.J., cuyos papeles desempeñados eran los de avisadores o captadores de víctimas; J.M.G.L. como falsificador de la organización; I.C.T., detenida en Valencia y M.R.V.S., ambas mujeres y cabecillas de la organización.

Las gestiones de la banda comenzaban con la actuación de los avisadores, los cuales buscaban víctimas entre posibles inversores y les ofrecían viviendas supuestamente procedentes de embargos judiciales y que, por dicho motivo, tenían un coste inferior a su verdadero precio en el mercado.

Una vez convencidos los inversores del "buen negocio" que podían realizar, éstos entregaban una cantidad de dinero que rondaba los 20.000 euros para señalar el inmueble. Los propietarios legítimos de estos pisos, que no se encontraban en situación de embargo judicial, no conocían la participación de sus domicilios en este tipo de negocios.

La operación proseguía con la entrega del dinero a las dos cabecillas de la organización que lo usaban para jugar en el mercado negro de préstamos a un alto interés y a un corto espacio de tiempo, con lo que conseguían "grandes beneficios sin arriesgar dinero propio".

Así las cosas, transcurría el tiempo sin que los inversores recibieran ningún piso y cuando solicitaban información sobre el estado en el que se encontraba su inversión, los avisadores les entregaban a las víctimas unas actas judiciales falsas pertenecientes a Juzgados de Instrucción de la capital hispalense, que las cabecillas habían solicitado al encargado de la falsificación de documentos y donde se informaba a las víctimas de los pisos que les había tocado en la subasta.

Los documentos falsificados se entregaban a cambio de 30.000 euros y de 7.000 euros si se trataba de realizar llamadas a los inversores, dotando de oficialidad todos los trámites. El grupo de Delitos Económicos ha investigado durante más de un año a esta banda que estaba "perfectamente organizada y ramificada" y que ideó un sistema "casi perfecto" para estafar alrededor de dos millones de euros a numerosas víctimas.

  • 1