Cultura

Descenso a las entrañas de Sendero Luminoso con Roncagliolo

Después de deslumbrar con la novela Abril Rojo -premio Alfaguara 2006-, el peruano Santiago Roncagliolo vuelve a escribir sobre la violencia en su país, esta vez desde el reportaje. La cuarta espada es su visión sobre el sangriento fenómeno de Sendero Luminoso y su líder, Abimael Guzmán.

el 14 sep 2009 / 20:26 h.

Después de deslumbrar con la novela Abril Rojo -premio Alfaguara 2006-, el peruano Santiago Roncagliolo vuelve a escribir sobre la violencia en su país, esta vez desde el reportaje. La cuarta espada (Debate) es su visión sobre el sangriento fenómeno de Sendero Luminoso y su líder, Abimael Guzmán.

Asomado a las páginas de La cuarta espada, el lector puedo tener la sensación que nos asaltó con aquellos baños de sangre en las repúblicas africanas de los que Europa tuvo noticias demasiado tarde. Roncagliolo tiene una fácil explicación: "Hay muertos más importantes que otros. En Perú murió tanta gente como en Chile, Argentina y Uruguay durante sus dictaduras, pero en estos países las víctimas eran quienes hacían la memoria histórica. En Perú fueron analfabetos, muchos indocumentados, y ni siquiera existían para una parte del país. También hoy los muertos de EE UU pesan más en las noticias que los de Bagdad", lamenta el escritor.

A lo largo del volumen desfilan muchos de los miembros del grupo terrorista. En ocasiones, se percibe en Roncagliolo el esfuerzo por no condenarlos, pero tampoco caer en una suerte de síndrome de Estocolmo. "Mi trato fue poner la historia como me la contaran, no iba a juzgarlos ni a opinar, pero también busqué las fuentes opuestas. Y a la vez, esta historia remitía a cosas que había vivido, yo era una fuente más. La redacción fue como una vomitona bastante visceral".

La espinita que acaso le quedó clavada a Roncagliolo fue no poder entrevistarse con el ideólogo y máximo responsable del grupo terrorista, Abimael Guzmán, autoproclamado la cuarta espada del comunismo tras de Marx, Lenin y Mao. "Alguien dijo que, si no puedes entrevistar a Mick Jagger, cuenta al menos por qué no puedes hacerlo", comenta el escritor. "Yo voy a seguir intentándolo, pero también me gusta cómo funciona el libro así. De la misma forma que sucedió en su momento, Guzmán está ahí todo el tiempo, aunque no le veamos. La política del Estado es precisamente que nadie pueda verlo. Antaño, su poder no radicaba en tener un fusil, sino en poder hablar a la gente".

La investigación del joven escritor peruano estuvo salpicada de situaciones estrambóticas, como podían ser el hecho de que nadie hablara a cara descubierta, o que el policía que le dejó entrar en prisión no registrara su entrada. Todo lo que rodea a Sendero Luminoso sigue estando impregnado de barnices intrigantes, y el miedo sigue operando eficazmente en lo más íntimo del pueblo.

Lo seguro es que La cuarta espada fue para Roncagliolo un trabajo mucho más arduo que Abril Rojo. "Ambos libros son dos caras de la misma moneda, pero este fue más doloroso de hacer", explica. "El asesino en serie ha terminado convirtiéndose para el público en general casi en un fenómeno estético, pero la realidad es mucho más atroz. Si este nuevo libro es mucho más sangriento, es precisamente porque tiene la fuerza de la realidad", añade el escritor.

En cualquier caso, Santiago Roncagliolo da la misión por cumplida, y ahora sólo espera la reacción de los lectores, tanto en España como en Perú y el resto de América Latina. "Será lo último que haga sobre este tema", matiza, tajante. "Como dicen los médicos, la terapia ha terminado".

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