Devoción a las constelaciones

La Tumba del Elefante en su orígenes fue un templo en el que se rendía culto al dios Mitra.

el 13 may 2013 / 23:09 h.

Imagen de la Tumba del Elefante. Imagen de la Tumba del Elefante. La llamada Tumba del Elefante de la necrópolis romana de Carmona no tuvo siempre una función funeraria. La estructura original del edificio y una ventana por la que el sol entra de forma directa en los equinoccios parecen indicar que fue un templo del mitraísmo, una religión no oficial en el Imperio Romano. La posición de Tauro y Escorpio en los equinoccios refuerza la hipótesis. La necrópolis de Carmona es un conjunto de estructuras funerarias de entre los siglos I a. C. y II de nuestra era. Entre ellas, una es conocida con el nombre de la Tumba del Elefante porque en su interior se encontró una estatua con la forma de este animal. El origen y la función de esta construcción han sido muy debatidos. Ahora, arqueólogos de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla han analizado minuciosamente la estructura y sugieren que en sus orígenes no tuvo una función funeraria sino de culto al dios Mitra. Los investigadores han identificado cuatro etapas en las que el edificio sufrió reformas que le dieron diferentes funciones. “En alguna de ellas el edificio tuvo un uso funerario, pero su forma y un análisis arqueoastronómico indican que originalmente fue diseñado y construido para albergar un mitreo (templo a Mitra)”, explicó a la agencia SINC Inmaculada Carrasco, una de las autoras del estudio, según informó ayer la Universidad Pablo de Olavide. Los mayores esfuerzos de Carrasco y su compañero Alejandro Jiménez se centran en una ventana de la cámara principal construida en la primera etapa. Estudios anteriores ya habían sugerido que su objetivo no era iluminar, sino que tenía implicaciones simbólicas y espirituales. “Del análisis de la ventana deducimos que estuvo orientada para que entraran los rayos de sol al centro de la cámara durante los equinoccios, en primavera y otoño, tres horas después del amanecer” explicó Carrasco. En ese momento, según los autores, se iluminaría una estatua de la tauroctonía –la imagen de Mitra matando el toro–, que se ha perdido. Además, en el solsticio de invierno y de verano, el sol entra iluminando la pared norte y la sur, respectivamente. Por otro lado, la posición que los astros tenían en estos días en el siglo II refuerza la hipótesis de que el edificio se construyó para el culto mitraico, una religión que daba mucha importancia a las constelaciones. En el momento en que el sol penetra por la ventana en el equinoccio de primavera, al este se levanta Tauro y al oeste se oculta Escorpio. En el equinoccio de otoño ocurre lo contrario. Tauro y Escorpio tenían especial importancia para los mitraicos. La escena principal de este culto es el dios Mitra matando un toro.

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