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Día grande de cantera

Cientos de niños acompañaron a la tradicional procesión de la Cruz de Mayo que, un año más, volvió a procesionar por las calles de La Puebla de Cazalla

el 25 may 2014 / 03:42 h.

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Uno de los pasitos portado por los jóvenes costaleros y presidido por las niñas con mantilla. Foto: María Montiel Uno de los pasitos portado por los jóvenes costaleros y presidido por las niñas con mantilla. Foto: María Montiel Los niños de La Puebla de Cazalla se vistieron este fin de semana de fiesta para vivir de nuevo la tradición de la Cruz de Mayo. Un sentimiento que nace desde pequeño en estos cofrades que, con ilusión, sacaron la Santa Cruz en un cortejo que augura que la cantera morisca está más que asegurada en los próximos años. Fue hace casi cuarenta años cuando se instauraba esta tradicional procesión en La Puebla de Cazalla. Era Rafael El fie quien en los años setenta decidía comprar la Virgen de la Infancia y realizar una procesión en la que los niños fueron los grandes protagonistas, con la Cruz de Mayo y la citada Virgen. Con el paso de los años y al vender su vivienda a la Hermandad de la Vera Cruz para la construcción de la futura casa hermandad, puso un único requisito «que se siguiera con la tradición de seguir sacando la Santa Cruz donando incluso todos los enseres para ello» recuerda Cristóbal Martagón, miembro de la Junta de la Hermandad. Una tradición que aún pervive en La Puebla de Cazalla siendo todos los años una de las fiestas más populares entre los niños, aunque desde hace varios años sin el acompañamiento de la Virgen de la Infancia por el mal estado en el que se encuentra la talla. La fiesta comenzaba en la tarde del pasado sábado, cuando los más pequeños se daban cita en la Plaza de Andalucía para realizar el ya tradicional desfile de pasitos, un cortejo «que cada año va a más», por la gran cantidad de pasos procesionales que los amigos realizan en homenaje a la Cruz de Mayo. Acompañados por la agrupación musical de la Vera Cruz, las chicotás de estos pequeños levantaban su paso al cielo para llevar sus cofradías hasta la plaza del Convento. Manuel fue uno de los pequeños costaleros que con solo cuatro años se estrenó con su Cruz adornada con claveles. Y aunque la gran mayoría de pasitos llevaban ruedas, los pequeños hombros de estos costaleros y costaleras de la futura cantera sufrieron el esfuerzo de llevar sus pasos realizados durante las últimas semanas. Era ya el sábado cuando llegaba el día grande con la solemne Eucaristía que anticipaba la salida del paso de la Santa Cruz portada por los jóvenes costaleros. Tras un mes intenso de ensayos esta cuadrilla realizaba a las siete de la tarde su salida desde el Convento de la Candelaria. De esta manera comenzaba un día mágico para estos costaleros que se inician bajo las trabajaderas de los pasos de la mano de la Hermandad de la Vera Cruz, organizadora de las actividades. Desde los costaleros, pasando por los capataces y los contraguías, todos son jóvenes y niños de entre 14 y 18 años, quienes con ilusión viven este día con el que llevan varios meses soñando. Los acompañaban los grupos jóvenes de las cuatros hermandades presentes en la localidad de La Puebla de Cazalla y la agrupación Musical del Cristo de la Vera Cruz en el recorrido por las calles que cada año levanta la admiración de los vecinos. Tras ellos un reguero de niños y niñas con sus trajes típicos y flores quienes se unen a este cortejo admirado por su sencillez y elegancia en su discurrir por las calles moriscas. Tras la procesión, en la Plaza del Convento, una gran verbena popular daba la bienvenida a la noche.

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