Díaz presume ante Rajoy y Mas de cumplir el déficit con un Gobierno de izquierdas

La Junta comunicó el viernes a Moncloa que ha cumplido con el objetivo impuesto a la región en 2013. La presidenta andaluza se reivindica en Cataluña frente a «separadores y separatistas»

el 02 feb 2014 / 22:42 h.

ACTO PSC EN L'HOSPITALET DE LLOBREGATEl pasado viernes la Junta comunicó oficialmente al Gobierno central que Andalucía ha cumplido con el objetivo de déficit para 2013 impuesto a las comunidades autónomas. Es la primera vez desde que se inició la crisis, desde que Bruselas impone a España un límite de contención en el gasto público, y desde que España se lo impone a su vez a  las comunidades, la primera vez que esta región gobernada por PSOE e IU logra cerrar el ejercicio presupuestario por debajo del límite impuesto (1,58% del PIB). En términos económicos, esta noticia aleja el fantasma de los nuevos recortes en el gasto público y de más ahorro en las políticas sociales, que son las más costosas y las que más presupuesto absorben en las regiones. En términos políticos, la Junta se quita de encima la presión del Ministerio de Hacienda, de ser señalada como una región incumplidora, derrochadora y desleal con el Gobierno central, a quien acusa de escamotearle financiación mientras recibe crédito del Fondo de Liquidez Autonómica y del plan a proveedores. También se esfuma la constante alusión a la intervención de las cuentas andaluzas por parte del Estado, algo que el departamento de Montoro ha usado machaconamente hasta hace apenas dos meses. La semana pasada ya se dejó entrever que Andalucía caminaba en la buena dirección, porque a finales de noviembre registraba un déficit del 1,13% del PIB, inferior a la media, y cuatro puntos por debajo de lo que impuso el Gobierno. Pero fue ayer la presidenta andaluza, Susana Díaz, quien confirmó que a 31 de diciembre, Andalucía logró con éxito cumplir con el objetivo de déficit de 2013. Díaz no precisó el dato concreto de la diferencia entre ingresos y gastos, simplemente se limitó a asegurar que se había conseguido. En realidad es el Ministerio de Cristóbal Montoro quien hace públicos los datos de contabilidad nacional y traslada a las comunidades autónomas cuál fue su déficit o superávit al cierre de cada mes. Aunque el viernes se trasladó la comunicación a Madrid, Susana Díaz decidió no hacerlo público hasta ayer, minutos antes de participar en un acto organizado por el PSOE catalán en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). La presidenta andaluza nunca maneja casualidades, y tampoco lo fue esta vez, irse a Cataluña de visita oficial para, un día antes de verse con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y con un nutrido grupo de empresarios catalanes, anunciar que Andalucía ha salido del grupo de regiones que incumplen el déficit, entre las que se incluye la propia Cataluña. Díaz ha ido a la Ciudad Condal para intervenir en el conflicto España-Cataluña a cuenta del órdago secesionista del Gobierno de Mas, y se ha llevado consigo un mensaje de unidad y vertebración que lanzará en dos direcciones: una hacia los nacionalistas independentistas, otra hacia la Moncloa. «España está atrapada entre los separadores y separatistas» que están propiciando «un choque de trenes», dijo Díaz en un mitin ante 600 personas, y propuso una revisión de la Constitución para que «todos  estén más a gusto y juntos». El éxito en el objetivo del déficit de 2013 le sirve de aval a la presidenta andaluza para reivindicarse ante los nacionalistas catalanes, que tantas veces han puesto a Andalucía como ejemplo de derroche, repitiendo hasta la saciedad que Cataluña aporta al PIB nacional más de lo que recibe, y que son sus arcas las que financian los servicios o la infraestructura andaluza o extremeña. Pero también le sirve para reivindicarse ante Mariano Rajoy, a quien ayer envió el mensaje deletreado: “Se cuestionaba que desde un Gobierno de izquierdas se cumpliera con el objetivo de déficit y se protegiera a quien más lo necesita”, dijo, y añadió, «gobernar es tomar decisiones y el Ejecutivo andaluz ha decidido que primero están las personas», informa Europa Press. Díaz, escudada por el primer secretario del PSC, Pere Navarro, puso su Gobierno como ejemplo, capaz de cumplir el déficit mientras se impulsan leyes como la ley antidesahucios (recurrida por el Gobierno central) o se mantiene la gratuidad de libros de texto y las becas. Hospitalet es una ciudad engullida por la extensión metropolitana de Barcelona, donde residen muchísimos andaluces emigrados a Cataluña. A ellos se dirigió Díaz para denostar la consulta soberanista. «Llegasteis aquí hace años y vuestros hijos son catalanes. ¿Qué les vamos a decir ahora? ¿Qué sus padres son extranjeros?», preguntó, mientras el auditorio rompía a aplaudir. Con todo, Díaz advirtió de que Cataluña, como Andalucía, es víctima del actual modelo de financiación autonómica, admitió errores del anterior Gobierno socialista al aceptar sin peros el Estatut catalán, y abogó por una reforma constitucional que aclare de una vez las competencias de las comunidades y el papel del Senado como una verdadera Cámara de representación territorial. «Si la Constitución española se ha quedado pequeña, mucho ha dado de sí 30 años. Quizá ahora es el momento que la revisemos. Hay que encontrar aquello que nos une», sentenció.

  • 1