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Diecinueve mártires de Sevilla suben este domingo a los altares

El Arzobispo asiste a Tarragona a la beatificación de 522 mártires. Las reliquias de 16 de ellos descansan en la parroquia del Claret.

el 10 oct 2013 / 21:00 h.

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Inhumación, el pasado mes de febrero, de las reliquias de los hermanos claretianos en el Claret. Inhumación, el pasado mes de febrero, de las reliquias de los hermanos claretianos en el Claret. Obien nacieron en Sevilla o bien sus reliquias descansan aquí. Este domingo serán beatificados en Tarragona 19 mártires vinculados con Sevilla en el marco de una ceremonia, presidida por el cardenal Angelo Amato, en la que subirán a los altares un total de 522 mártires de la persecución religiosa en España entre los años 1936 y 1939, entre ellos obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos que prefirieron renunciar a la vida antes que traicionar su fe. Entre los que nacieron en Sevilla se encuetran tres frailes carmelitas de la Antigua Observancia que recibieron el martirio en Hinojosa del Duque (Córdoba) el 14 de agosto de 1936: fray Eliseo María Camargo Montes, nacido el 4 de junio de 1887 en Osuna; fray José María Ruiz Cardeñosa, nacido también en Osuna el 26 de julio de 1902; y fray Antonio María Martín Povea, nacido en El Saucejo el 27 de noviembre de 1887. A este grupo pertenece también el fraile capuchino fray Luis de Valencina, nacido en Valencina de la Concepción, donde se veneran sus reliquias, el 27 de marzo de 1885 y martirizado el 3 de agosto de 1936 en Antequera. A ellos hay que sumar los 16 miembros de la congregación de misioneros claretianos, cuyas reliquias descansan desde el pasado mes de febrero en la parroquia de San Antonio María Claret del barrio de Heliópilis. Catorce de ellos eran jóvenes seminaristas cuyas edades oscilaban entre los 20 y 26 años, más el hermano Felipe González, de 47 años, todos ellos martirizados en la estación y el cementerio de Fernán Caballero (Ciudad Real). En la misma causa de beatificación les acompaña el padre José María Ruiz Cano, martirizado el 27 de julio de 1936 en el cerro del Otero de Sigüenza, donde era prefecto de estudiantes claretianos. El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, que se desplazará este fin de semana a Tarragona, ha subrayado en su carta pastoral correspondiente al próximo domingo la vinculación de todos estos mártires con la Iglesia diocesana de Sevilla. Para Asenjo, su beatificación “debe constituir un acontecimiento de gracia para todos y un acicate para la renovación de nuestra fe y de nuestra vida cristiana personal y comunitaria”. “Su testimonio –añade– nos ayudará a fortalecer nuestra condición de discípulos y amigos del Señor, a robustecer nuestra esperanza, a acrecentar nuestra caridad hacia Dios y hacia nuestros hermanos y a revitalizar nuestro testimonio apostólico”. En Sevilla se celebrarán tres eucaristías de acción de gracias por los nuevos beatos. La primera de ellas tendrá lugar el 19 de octubre a las 12.00 horas en la iglesia colegial del Divino Salvador, con especial dedicación a los mártires claretianos. La segunda será el 6 de noviembre a las 20.30 horas en la iglesia del Santo Ángel, esta vez por los nuevos beatos carmelitas. Y, finalmente, el 23 de noviembre se celebrará la misa de acción de gracias en la parroquia de Valencina de la Concepción, por el beato fraile capuchino Luis de Valencina, natural de esta localidad. En la misma carta pastoral el prelado anuncia que se están ultimando los preparativos para la apertura en los próximos meses de la fase diocesana del proceso de beatificación de una treintena de sacerdotes, laicos y seminaristas que perdieron la vida en Sevilla, en los mismos años.

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