Diez años con la batuta municipal de Umbrete

Fernández Garro hace balance de una década al frente del Gobierno local. Destaca su apuesta por “lo social” aunque reconoce las dificultades a partir de la crisis-

el 21 jun 2013 / 22:00 h.

ciudad deportiva de umbrete"Cuando entramos en el Gobierno local, en 2003, el pueblo estaba en blanco y negro mientras que otros de la zona ya estaban en color. Ahora Umbrete también”. El alcalde de la localidad sevillana, Joaquín Fernández Garro, cumplió el pasado fin de semana una década en el cargo, un hecho sin precedentes en el municipio, ya que ningún partido de forma consecutiva o alternativa había conseguido mantenerse ese tiempo. Los socialistas de Umbrete, acompañados por la secretaria del PSOE de Sevilla, Susana Díaz, celebraron ayer con un acto “austero” esta efeméride. En esta década, luces y sombras, estas últimas marcadas por una crisis económica que ha azotado a Umbrete igual que al resto de municipios españoles. De todos modos, el alcalde hace hincapié en su apuesta “por lo social”. “Por cada euro que ha puesto el resto de administraciones, nosotros hemos dado dos y esa es una política que hemos mantenido a pesar de todo”, defiende. Así, recuerda que los ingresos del Consistorio sevillano han sufrido una merma del 55% debido a la coyuntura económica, “por eso hemos tenido que adaptarnos a la realidad”. Una realidad que era bien distinta cuando su equipo, del PSOE, llegó al Gobierno municipal. “Aprovechamos el momento de bonanza para dar un impulso muy importante al pueblo en lo referido a la dotación de equipamientos y servicios públicos que eran fundamentales”. Este impulso se realizó principalmente durante el primer mandato y los dos primeros años del segundo. “En cualquier caso, hemos sabido gestionar bien el municipio tanto en los momentos buenos como en los malos”, asegura Fernández Garro. En este sentido, el primer edil de Umbrete destaca los avances logrados en la parcela de comunicaciones, lo que le ha permitido mejorar las conexiones con los pueblos cercanos y con Huelva y la capital hispalense. “Si sólo hubiésemos contando con el enlace Umbrete-Bollullos de la Mitación, que es lo que existía antes, hubiese sido un desastre”, destaca el alcalde, que recuerda que durante su gestión se ha establecido un nuevo nudo que pone en contacto la localidad que dirige con Benacazón que ha supuesto “un avance en las comunicaciones”, a lo que se une el paso del Cercanías, que está a apenas tres kilómetros. A ello hay que sumar el tercer carril de la A-49, que alivia el tráfico en la zona, ya que es la vía que conecta Sevilla y el área metropolitana con las playas onubenses. En este balance de su mandato, Fernández Garro subraya la política municipal desempeñada en lo que respecta a vivienda. “En seis años, en el periodo 2003-2009, construimos 278 VPO frente a las 36 que hasta entonces se habían entregado en el municipio, es decir, que se han multiplicado por ocho las viviendas de protección de las que se han podido beneficiar nuestros vecinos. Eso, en un pueblo de 8.500 habitantes, es un hito”, defiende. Además, el alcalde recalca el vuelco “a mejor” que ha experimentado la situación sanitaria del municipio. “Era lamentable. Solo había dos médicos, dos enfermeros y un pediatra a media jornada, mientras que el centro de salud era muy pequeño”. Ahora Umbrete cuenta con uno de 600 metros cuadrados con cuatro consultas y con una dotación profesional que más que duplica la situación anterior. El regidor subraya asimismo la construcción de nuevos centros educativos, con las inversiones que ha supuesto, una pata fundamental para el municipio si se tiene en cuenta que es uno de los que tiene una mayor tasa de natalidad en todo el país. “Eso significa que la gente vive bien aquí”, añade. Por último, destaca los más de 62.000 metros de instalaciones deportivas con las que cuenta la localidad, así como la multiplicación de zonas verdes y la apertura de una guardería infantil pública. Pero no todo ha sido bueno. La crisis hizo que durante dos años el Ayuntamiento estuviera inmerso en un conflicto laboral que terminó con el despido de ocho trabajadores, así como un periodo de cuatro meses en los que los empleados municipales no cobraron su nómina. “2012 fue el peor año de mi vida, tanto en lo profesional como en lo personal, porque a esta situación traumática de despido de trabajadores se sumó el desfile de personas que cada día pasaban y siguen pasando por mi despacho para contarme sus problemas, situaciones dramáticas que hacen que tu compañera permanente sea la impotencia”. Y eso que su municipio tiene un 17% de tasa de paro, mucho menor que la media sevillana y andaluza. “A mí lo que más me preocupa es el paro y como no haya un giro de 180 grados en las políticas del Gobierno central y la UE poco se va a resolver a corto plazo”.

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