Economía

Dinero cuesta arriba

La decisión del BCE de subir los tipos un cuarto de punto, al 1,25%, puede dañar la recuperación española.

el 07 abr 2011 / 12:24 h.

No ha cogido por sorpresa a nadie, ni siquiera a los mercados, a los que afectó ayer más el terremoto de Japón que la decisión de la institución que dirige Jean-Claude Trichet. El Banco Central Europeo (BCE) anunció una subida de los tipos de interés en la Eurozona de un cuarto de punto, lo que los sitúa en el 1,25%. Es el primer aumento en casi tres años, desde julio de 2008.

Esto se debe a que observa riesgos al alza para la estabilidad de precios a medio plazo, por lo que la decisión de encarecer el dinero contribuye a anclar firmemente las expectativas de inflación, según indicó el presidente de la entidad, que subrayó el compromiso de la institución para ajustar la actual política monetaria, "muy acomodaticia" y para "estar muy vigilante", lo que se traduce en un horizonte de nuevas alzas.

La subida del precio del dinero puede ralentizar la recuperación en países como España, aún con un débil crecimiento, y, también, provocará un encarecimiento de las hipotecas.

"Nuestra decisión contribuye a mantener las expectativas de inflación firmemente ancladas respecto a nuestro objetivo de estabilidad de precios", afirmó Trichet, quien recordó que, pese a la subida acordada ayer, el nivel de los tipos de interés en la Eurozona continúa siendo históricamente bajo y sigue "prestando apoyo" al crecimiento de los países bajo su paraguas.

De hecho, el presidente del BCE reconoció en su habitual rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno que la política monetaria de la institución aún mantiene una posición "muy acomodaticia".

"El ajuste de la actual postura está asegurado a la vista de los riesgos al alza para la estabilidad de precios que hemos identificado", dijo el banquero francés, quien, sin embargo, afirmó que los miembros del Consejo "no han decidido que se trate de la primera de una serie de subidas".

Así, Trichet señaló la existencia de riesgos al alza para la estabilidad de precios derivados del petróleo y de otras materias primas por las tensiones geopolíticas en diversos países y el fuerte crecimiento de las economías emergentes.

En este contexto, el precio medio del litro de gasolina en España se situó en 1,336 euros, lo que supone un nuevo récord histórico y un incremento del 0,45% con respecto al anterior máximo, marcado la semana pasada. Mientras tanto, el oro hizo lo propio, ya que la onza para entrega inmediata estableció un nuevo máximo de 1.464,8 dólares.

Asimismo, Trichet advirtió del posible impacto sobre la inflación del alza de los impuestos indirectos y de los precios administrados a raíz de los programas de consolidación fiscal en varios Estados, así como sobre los precios de consumo de una recuperación más fuerte de lo previsto.

De este modo, el banquero francés aseguró que los miembros del Consejo de Gobierno se mantienen "extremadamente vigilantes" respecto a la evolución de las expectativas de inflación y garantizó que el BCE "no tolerará" efectos de segunda ronda.

Así, los analistas insistieron ayer en que el supervisor europeo subirá los tipos de interés al menos dos veces más durante 2011. Aunque Trichet lo surgiró en su intervención, no parece que estos aumentos vayan a ser inmediatas.

La decisión del BCE no es la mejor noticia para la incipiente recuperación de la economía española, que podría dejarse dos décimas del PIB en los próximos doce meses, según analistas consultados por Europa Press.

Según el director del Servicio de Estudios del Instituto de Estudios Económicos, Gregorio Izquierdo, esas dos décimas serán el precio que tendrá que pagar el PIB español por cada cuartillo que suban los tipos.

Izquierdo indicó que España "no tiene margen" como otros países de la Eurozona para sobrellevar este nuevo obstáculo y además consideró que no supone una subida puntual frente al incremento de los precios del petróleo, sino que responde a la necesidad de "empezar a normalizar la política monetaria" en Europa.

El jefe del Servicio de Estudios de Catalunyacaixa, Xavier Segura, insistió en que la subida "no es una buena noticia, puesto que España aún se encuentra en una fase de recuperación" y es un "obstáculo adicional".

Cómo afecta al bolsillo de los ciudadanos

Las hipotecas se encarecen
Es la consecuencia más directa y la que tiene un mayor coste para el ciudadano de a pie. Al encarecerse el precio del dinero, también sube el interés con el que se prestan las entidades en el mercado interbancario y que sirve de referencia para calcular el Euríbor, tipo al que está sujeta la mayoría de hipotecas en España. Así, este índice aumentará del 2,04% actual al 2,75% a final de año, según prevén los analistas, por lo que la capacidad de consumo y de ahorro de los hogares se verá a su vez muy mermada.

Menos ahorro y consumo
No sólo se encarece la hipoteca, también el interés del crédito en general. Si cuesta más pagarlo, los bancos mirarán aún más con lupa a quiénes conceden los préstamos, en un país, España, donde el grifo del crédito permanece cerrado para empresas y familias. Los márgenes de beneficio de la banca aumentan, mientras que el Estado debe pagar más por la deuda pública. Eso sí, la remuneración del ahorro crece, y más en la actual guerra que libra la banca para captar depósitos.

La recuperación se resiente
Este tipo de ajustes para frenar la escalada de los precios repercute de manera positiva en aquellos países que ya ven o empiezan a ver la luz al final del túnel, pero resulta muy negativo para una economía como la española, que intenta reactivar el consumo y la inversión para remontar.

El paro seguirá al alza
Si la economía se resiente por estas medidas, el paro seguirá su tendencia al crecimiento en España, cuya tasa de desempleo del 20% duplica la de la media europea. De hecho, en la Eurozona han mejorado las cifras, y éste es uno de los motivos por el que el BCE se ha lanzado a subir los tipos de interés.

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