Diputación logra un año después que los pueblos tengan 39 millones para obras

Se incluyen medidas como mejoras del saneamiento, recogida de residuos, alumbrado público, vías públicas, parques y jardines, caminos vecinales y rehabilitación del patrimonio público en uso. Las actuaciones deben estar terminadas a final de año.

el 18 mar 2014 / 14:41 h.

Después de un año de tiras y aflojas con el Ministerio de Hacienda a cuenta de saber si el remanente positivo iría a inversiones o a saldar la deuda con los bancos, la Diputación pudo anunciar ayer por fin su plan por el que destinará los casi 40 millones de superávit del presupuesto de 2012 –en concreto 39,2 millones– para invertir en proyectos. El último pulso, el de saber exactamente a qué áreas se podría destinar, lo ganaron los propios alcaldes, que pidieron al Gobierno de Mariano Rajoy que abriera la mano. De esa última concesión ha surgido el Plan Supera, que se aprobará en el pleno de final de mes y que supondrá, a juicio del presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, «la mayor inversión de la historia» de la casa en los pueblos, así como una fórmula para la reactivación económica y la «generación de empleo». Al hilo de ello, Villalobos comparó el caudal de dinero que llegará a los pueblos con los Planes Provinciales, constituido en la joya de la corona en el capítulo de inversiones de la Diputación. «Se multiplica por diez la inversión», enarboló el mandatario provincial, que defendió que el reparto será «equitativo» y, como en otros programa, no sólo regido por criterios poblacionales. Es más, ha jugado mucho en el criterio de reparto el de primar a «a los pueblos pequeños». De ahí surgieron dos ejemplos extremos en el plano demográfico.Dos Hermanas, con 129.719 habitantes, percibirá la partida más alta con 1,5 millones; mientras que El Madroño, uno de los más pequeños de la provincia con 314 habitantes, percibirá una cantidad de 209.000 euros. La división de euros por habitantes no deja lugar a dudas de la distribución. Pero también hay una letra pequeña, que ayer deslizó Villalobos. Todas las obras que se acometan con fondo al superávit de 2012 deben estar finalizados con fecha límite del 31 de diciembre del presente año, aunque desde la propia institución puntualizaron después que la ley permite cierta flexibilidad y estas actuaciones podrían terminarse a principios del año 2015. Pero, pese a ese escaso margen de maniobra, la puesta en disposición del dinero será una carrera contra el reloj. El próximo pleno, convocado para el 27 de marzo, certificará la aprobación de las bases del Plan Supera, que serán publicadas en la página web al día siguiente y en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) en un plazo máximo de 72 horas. De ahí, en adelante, los Ayuntamientos, que ya están sobradamente advertidos de esta convocatoria, tendrán poco más de 15 días para presentar sus solicitudes. Tras ese paso, la siguiente fecha límite será el 30 de mayo, donde los proyectos básicos y de ejecución tendrán que estar presentados a la Diputación. Los consistorios se pueden acoger a dos fórmulas: abordar las obras con personal municipal o abrir un concurso público.En todo caso, tendrán de plazo hasta el 1 de octubre para adjudicar los proyectos, momento en el que la Diputación desembolsará el 75% del dinero. O lo que es lo mismo, un total de 30 millones de euros estarán en manos de los cvillalobos-entrevista-portaonsistorios. Y es que serán ellos los gestores de las partidas. La institución ejercerá una labor de «tutela», de modo que desembolsará el dinero restante (25%) una vez certifique que realmente se han ejecutado. A esta partida hay que unir los trabajos que, desde la Delegación de Hacienda, están realizando para destinar el superávit de 2013 también a inversiones en la provincia. La jefa del Gabinete de Presidencia, Inmaculada Muñoz, avanzó que el remanente obtenido el año pasado se sabrá «en 15 o 20 días» y que está todo preparado para buscarle destino. En ese sentido, Villalobos avanzó que irá a parar a obras supramunicipales y más en concreto a la conservación de carreteras provinciales.      

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