Deportes

Disertación de frivolidad

el 08 dic 2010 / 21:18 h.

La praxis del Barça B generó que Mel buscara en su hoja de ruta una alternativa al virtuosismo del filial azulgrana. 

El madrileño otorgó su confianza a Roversio y Dorado en la zaga, escoltados por dos laterales con vocación ofensiva y disciplina innegable, Nacho e Isidoro.

Con Beñat e Iriney en la creación y Miguel Lopes y Salva Sevilla en los flancos, la orden era clara. El Betis dispuso un repliegue con pressing -presión a la zona de iniciación rival sin la posesión de balón- y buscó desarticular al oponente con balones al hueco.

La anticipación de los centrales catalanes, propiciada por la plena confianza en el sprint de Muniesa y la colocación de Armando, originó una especial libertad de movimientos de Emana y Rubén Castro, excesivamente generosos en el perdón ante Masip.

En el segundo acto, y con 2-2 en el electrónico, Mel decidió reprogramar su apuesta, fijar a los centrales visitantes con Jorge Molina en la definición y circular el esférico con pivotes en las bandas -Cañas en la derecha y Salva Sevilla en la siniestra-. La apuesta apenas ofreció síntomas de mejora. El crono se agotó y el rival creció hasta ejercer de favorito.

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