Local

Disfrutar de la Feria cuesta 132 euros

En total, el impacto económico del evento genera 675,5 millones.

el 19 abr 2010 / 21:33 h.

TAGS:

La Feria de Abril es uno de los negocios más rentables para Sevilla. Más allá del valor cultural de la fiesta -algo que nadie discute- y del reclamo que supone a la hora de atraer turistas desde todos los puntos del planeta, los siete días en los que la vida de la ciudad gira en torno a las 1.047 casetas del Real suponen un impacto económico de más de 675 millones de euros que equivalen al 3,42% del PIB de la ciudad.

Son datos que se desprenden del informe que ha elaborado la delegación de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla en colaboración con el Departamento de Historia Económica de la Hispalense, y que consolida a la Feria de Abril como la fiesta que más volumen económico genera en la ciudad, incluso por encima de la Semana Santa -240 millones de euros- a la que casi llega a triplicar.

El estudio, encabezado por el profesor Luis Palma, está basado en los datos obtenidos durante la pasada edición de la Feria, "celebrada en un escenario de crisis económica y con la presencia de dos días de fiesta", según argumenta el propio informe, y en la que visitaron el Real más de un millón de personas entre sevillanos y visitantes tanto a nivel nacional como internacional.

En concreto, la celebración de la Feria de Abril mueve en la ciudad 675,5 millones de euros, una cantidad a todas luces muy elevada, y en la que se engloba todo el volumen de negocio, tanto directo, indirecto e inducido, que se genera en la ciudad. Los efectos directos de la Feria de Abril se elevan a 36,7 millones de euros frente a los 8,5 de la Semana Santa.

Una cifra que procede, en su mayoría, del gasto que realiza el Ayuntamiento y los propios particulares en el montaje y mantenimiento de las infraestructuras con casi 15 millones de euros.

Junto al gasto derivado del montaje de las casetas, los efectos directos de la Feria incluyen también partidas importantes relativas al pago de tasas municipales, con algo menos de 5 millones de euros, que provienen en su mayoría de las atracciones de la Calle de Infierno, y de los contratos de grupos musicales para las casetas en los que se invierte una cifra superior a los 3 millones.

Un coste "que no debe variar en exceso en la Feria de este año", explicó Luis Palma, y que supone un 5,43% del total.

Con respecto a los gastos indirectos, que son los que cada persona que visita el Real paga durante los días de Feria, las cifras se sitúan en torno a los 158 millones de euros. Aquí hay una clara tendencia en favor de los sevillanos que se dejan durante estos días 97 millones, con un gasto medio por persona de 132 euros en los cuatro días que visitan el Real.

La cifra aumenta si se tiene en cuenta el gasto medio familiar que se sitúa en unos 500 euros. En cuanto a los visitantes, la inversión ronda los 61,5 millones, un gasto que el informe divide entre los alojados en establecimientos hoteleros y aquellos que fijan su residencia en casa propia o en la de unos amigos. En el caso de los primeros el gasto se fija en 300 euros en la media de dos días que visitan el Real, mientras que los segundos acuden a la Feria durante tres días con un gasto medio de 135 euros.

El impacto económico total de la Feria se completa con los gastos inducidos de esta celebración, entre ellos el transporte, la hostelería, alojamientos, vestidos y complementos.

Este parámetro supone una inversión para la ciudad de 480,2 millones. De estas partidas destaca potencialmente el dinero que tanto los sevillanos como los foráneos invierten en renovar su vestuario, no sólo en la compra de trajes de flamenca sino en todo tipo de ropa y complementos para la Feria.

Un gasto que se cifra en 312 millones seguido por la hostelería y restauración con unos 60 millones. Estos datos muestran que la Feria "es una manifestación cultural de gran arraigo en la ciudad y cuyo impacto económico es de una magnitud considerable", aseguró Luis Palma, que añadió que "cada euro que se gasta en estos días genera 2,46 euros, de los cuales el 61% repercute positivamente en nuestra economía".

El informe recoge que del 1.120.000 personas que visitaron el Real durante la pasada Feria,  el 65% eran vecinos de Sevilla y de su área metropolitana. Del total, 380.000 eran visitantes que en un 69,1% se alojó en hoteles frente al resto que lo hizo en una casa de su propiedad, con familiares o amigos.

Centrados en el perfil de las personas que acuden al Real, los datos arrojan que el público sevillano es, en su mayoría, femenino -con un 55%- y perteneciente a una franja de edad comprendida entre los 20 y 29 años, en un 31 %, y mayor de 50 años, en un 33 %. Son unos datos que no difieren en exceso del perfil del visitante que, aunque equipara la participación por género, sitúa el rango mayoritario entre los 20 y 29 años -un 40%- y en los mayores de 50 -un 26%- como la franja de edad con mayor presencia en el Real.

Su origen es fundamentalmente nacional, aunque el número de visitantes de otras comunidades autónomas supera al de andaluces, eso sí, la mayoría no es la primera vez que visitan Sevilla bien para disfrutar de la Feria o de cualquier otro evento cultural que se haya celebrado en la ciudad.

Por último, el estudio permite, entre otros aspectos, desmitificar el hecho de que la Feria de Sevilla está hecha por los sevillanos para su propio disfrute y no para acoger a los visitantes que llegan a ella.

Es un mito que se encarga de desmontar el estudio al afirmar que el 78% de los foráneos declara una integración satisfactoria en los días que la visitó. Un porcentaje que aumenta en cuanto al grado de valoración del evento que se sitúa en el 95%.

  • 1