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Distintas maneras de marcharse

Las salidas de los canteranos Diego Capel, Manuel Redondo y David Prieto no han tenido mucho en común.

el 26 jul 2011 / 20:06 h.

El pasado lunes fue un día duro para los defensores de la cantera del Sevilla FC. Hasta tres futbolistas formados en la ciudad deportiva de la carretera de Utrera dijeron adiós al que ha sido, hasta el momento, el club de su vida. Diego Capel se marchó con destino al Sporting de Lisboa, mientras que David Prieto rescindió para recalar en el Córdoba y Manuel Redondo hizo lo propio para ir al Sabadell, recién ascendido a la Segunda división.

Sin embargo, las marchas del primero y los otros dos no han tenido nada que ver. Mientras que el internacional de Albox se despedía en un acto que contó con todo el bombo que merecía un futbolista que ha aportado tanto como él, las despedidas de Redondo y Prieto han estado marcadas por un oscurantismo que les ha dejado la sensación de que han abandonado el club por la puerta de atrás.

Manuel Redondo, aquel lateral prometedor al que las lesiones apartaron del primer equipo, rescindió el lunes el contrato que le vinculaba al Sevilla, aunque el club lo anunció ayer. Al tiempo que Capel se despedía con luz y taquígrafos, el jugador que actuó cedido en la Ponferradina la pasada campaña firmaba su desvinculación en la soledad de un despacho junto a Víctor Orta, el único de los empleados del club que le acompañó. Incluso, la coincidencia con el adiós del almeriense casi le obliga a perder el avión con el que emprendía el viaje a su nuevo destino.

Por su parte, David Prieto fue presentado ayer por el Córdoba. En las instalaciones del club blanquiverde confesó a los plumillas cordobeses off the record que su salida del Sevilla ha sido muy triste. En el acto oficial, Prieto dejó entrever que su autoestima ha quedado algo tocada tras estos últimos años de incertidumbre. "Firmo por sólo un año, porque ya no sé si me van a querer por más. Intentaré hacer un buen año para que me quieran el siguiente. Es algo a lo que ya estoy habituado, lo de firmar por dos temporadas es una utopía ahora mismo", dijo con halo de tristeza un jugador que ha probado en el Sevilla el amargo sabor de ser apartado una y otra vez del primer equipo.

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