Local

Doña Letizia, diez años de preparación para ser Reina

La otrora periodista de TVE Letizia Ortiz Rocasolano se metió de lleno en su nueva misión.

el 19 jun 2014 / 11:13 h.

TAGS:

familiaFelipe VI quiere ser un referente de la "ejemplaridad" que, "con  toda razón" demandan los ciudadanos. El recién proclamado Rey de  España en las Cortes Generales ha manifestado su intención de ganarse  "el respeto y confianza" de los ciudadanos y para ello ha asegurado  que velará por "preservar el prestigio de la institución", con una  "conducta íntegra, honesta y transparente". En su primer discurso como Rey, Felipe VI ha garantizado que la  Corona se hará "acreedora de la autoridad moral necesaria para el  ejercicio de sus funciones" y ha recalcado que empieza el reinado de  un "Rey constitucional", al que accede de acuerdo con la Constitución  refrendada por los españoles y que es la norma suprema "hace ya más  de 35 años". Antes de pronunciar esta palabras, el monarca ha precisado que  debe atenerse a la funciones que constitucionalmente le han sido  encomendadas y ser "símbolo de la unidad y permanencia del Estado",  asumir "su más alta representación" y arbitrar y moderar el  funcionamiento de las instituciones. Ha expresado también su respeto al principio de separación de  poderes y su deber de colaborar con el Gobierno y "respetar en todo  momento la independencia del Poder Judicial". Puesta de relieve su  legitimidad constitucional, el Rey ha manifestado su convicción  personal de que la Monarquía parlamentaria "puede y debe seguir  prestando un servicio fundamental a España". MONARQUIA "ABIERTA Y COMPROMETIDA" En esta línea, ha proclamado la "independencia de la Corona", su  "neutralidad política" y su "vocación integradora" ante las  diferentes opciones ideológicas, que le permiten contribuir a "la  estabilidad de nuestro sistema político y a facilitar "el equilibrio  con los demás órganos constitucionales y territoriales". Reconocidas sus obligaciones constitucionales, el Rey ha señalado  ser consciente "desde siempre" de que la monarquía parlamentaria debe  estar abierta y comprometida con la sociedad a la que sirve". Por ello, habló de "cercanía con los ciudadanos" para saber  ganarse su "aprecio, respeto y confianza". Todo ello, velando por la  "dignidad de la institución", preservando "su prestigio" y observando  una conducta "íntegra, honesta y transparente". El monarca ha  admitido que solo de esta manera, la monarquía se hará acreedora de  la "autoridad moral necesaria" para ejercer sus funciones. "Hoy más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los  principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida-  nuestra vida pública", ha enfatizado para añadir acto seguido que el  Rey, "a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente , si  no también un servidor de esa justa y legítima exigencia". PRIMAR LOS INTERESES GENERALES Poniéndose al frente de los españoles de su generación, Felipe VI  ha enarbolado la bandera de la regeneración animado a los  parlamentarios a "revitalizar las instituciones", a reafirmar en sus  acciones la "primacía de los intereses generales" y a fortalecer  nuestra "cultura democrática". El nuevo Rey desea una España en la que los ciudadanos recuperen y  mantengan su confianza en las instituciones, de manera que sean ellos  y sus "preocupaciones" el eje de la acción política, puesto que "son  ellos quienes con su esfuerzo y trabajo y sacrificio engrandecen  nuestro Estado y dan sentido a las instituciones que lo integran". En esta misma línea, ha expresado su deseo de convivir en una  sociedad basada en el "civismo y la tolerancia, en la honestidad y en  el rigor". felipe_familiaFelipe VI quiso destacar que representa a una "Monarquía renovada  para un tiempo nuevo". "Afronto mi tarea con energía, con ilusión y  con el espíritu abierto y renovador que inspira a los hombres y  mujeres de mi generación", añadió. Una vez celebrado en el Congreso el acto de proclamación, el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, acompañados por sus hijas, recorren las calles de Madrid en un coche descubierto. La Familia Real hace el trayecto en dos vehículos, el primero de ellos un Rolls Royce descapotable, perteneciente a Patrimonio Nacional, y que va ocupado por los reyes, y un segundo en el que van sus hijas. El Rolls Royce en el que los reyes hacen el recorrido, desde las 11:50 horas, es un Phantom IV, una joya de la historia del automóvil, uno de los tres encargados por Francisco Franco en 1948 para la Jefatura del Estado, que fueron entregados el 28 de marzo de 1952. Se trata de uno de los únicos 19 Phantom IV existentes en el mundo, todos ellos con el "Espíritu del Éxtasis" -la estatuilla sobre el radiador- en posición genuflexa en lugar de inclinada hacia delante como en el resto de los coches de serie, en señal de respecto a quienes iban destinados: reyes y jefes de Estado. Las personas congregadas a las puertas del Congreso han proferido gritos de "Felipe, Felipe" mientras los nuevos reyes - el rey saludando de pie dentro del vehículo- emprendían el recorrido hacia el Palacio Real, donde miles de ciudadanos se encuentran desde primera hora de la mañana. Casi 7.000 agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado se han desplegado en Madrid para que todo discurra en completa normalidad. Madrid y sus alrededores están blindados desde el aire, en las azoteas, en el subsuelo y a pie de calle, lugares en los que agentes de ambos cuerpos controlan la seguridad, tanto en los alrededores del Congreso y el Palacio Real, sedes de los actos principales, como durante el recorrido de la comitiva real. Desde las diez de la mañana, miles de personas se congregan en la plaza de Oriente para esperar el saludo de los reyes desde el balcón central del Palacio Real.

  • 1