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Doña María Coronel, cuando el amor enfermizo quema

El Convento de Santa Inés expone hoy la legendaria figura de Doña María Coronel, una mujer que luchó por sus ideales haste el punto de quemarse la cara para defender su honor.

el 02 dic 2009 / 13:17 h.

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El desfigurado rostro de Doña María Coronel a la vista del público.

Muchos sevillanos se han acercado esta mañana al Convento de Santa Inés para rememorar la emblemática figura de Doña María Coronel, una mujer que luchó por mantener sus ideales hasta el punto que le llegó a costar su propio rostro. Los celos, la traición y el deseo se convierten en protagonistas de esta historia, que llega tanto a la gente por su universalidad.

Doña María Coronel fue una mujer con principios en una época donde los vasallos bailaban el agua a cualquiera que le diera privilegios. Estuvo casada con Don Juan de la Cerda hasta que éste murió asesinado por el perverso Don Pedro, apodado como "El cruel" por sus hazañas nada loables. Este rey, cuenta la leyenda, persiguió a María motivado por los celos enfermizos y el ansia lasciva que tenía ante la belleza de esta mujer.

Ante la desesperación que vivía María Coronel huyó hasta el Convento de Santa Inés para mantenerse alejada de los agasajos del rey. Carlos Ros, autor del libro María Coronel en el Convento de Santa Inés, es un gran conocedor de la vida de esta heroína y cree que "se quemó la cara para conservar su castidad". Se recluyó en el convento "mientras ella aguardaba a su marido que se encontraba en la guerra" matiza Ros. Don Pedro "El Cruel" mandó asesinar a su marido y a su padre ante el afán de conquistar la mujer de otro y mantenerla alejada de su entorno.

Don Pedro, desesperado por sus celos enfermizos y sus obsesiones, logró encontrar finalmente a María Coronel, que ante la impotencia y su deseo de salvaguardar su honor, decidió echarse aceite hirviendo por la cara, para quedar totalmente desfigurada y bajar la líbido del rey.

En el rostro que se conserva se puede apreciar una quemadura que hace mas fuerte la veracidad de la historia: "Toda leyenda, a diferencia de un cuento donde todo es inventado, tiene una raíz profunda donde siempre hay una realidad histórica", narra Carlos Ros. Hay que tener en cuenta que la tradición oral mantiene la vigencia de estas historias, aunque también la modificarla.

Pasado un tiempo desde su desfiguración voluntaria, Doña María Coronel heredó un palacio árabe que era propiedad de sus padres. Tras la muerte de Don Pedro, decidió convertir este palacio en el actual Convento de Santa Inés que hoy acoge la apasionante historia de esta heroína, que se ha convertido en un ícono de la tradición católica. 

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