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Doñana controla de forma pionera su exceso de luz

El CSIC emplea una novedosa herramienta para medir el efecto de esta contaminación en las especies.

el 15 mar 2010 / 18:52 h.

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La Infraestructura Cientítica y Tecnológica Singular (ITCS) desplegada por la Estación Biológica de Doñana (EBD), dependiente del CSIC, en el Espacio Natural de Doñana, ha estrenado el primer sistema desarrollado en Europa para el seguimiento de la contaminación lumínica. El dispositivo, diseñado por el astrónomo del Observatorio Astronómico de Calar Alto (Almería), Jesús Aceituno, se basa en una lente de ojo de pez y en un conjunto de filtros y elementos electrónicos de alta sensibilidad que registran el impacto lumínico en la bóveda celeste en el periodo de tiempo requerido. Este sistema, denominado Astmond y patentado por este astrónomo español, es el primero en su género que cataloga la intensidad y características de la contaminación lumínica, ayudado de un complejo programa informático.

El director de la ICTS de Doñana, Juan José Negro, destaca que la contaminación lumínica no sólo preocupa a los astrónomos, que han visto cómo en los últimos años han perdido la calidad de los cielos en los que trabajan (el 90% de la población urbana no ve la vía láctea), sino, también, de los naturalistas, a quienes les preocupa el impacto en animales y vegetales. Las mayores fuentes de contaminación lumínica que padece el espacio -integrado por más de cien mil hectáreas- son las emisiones de luz del enclave turístico de Matalascañas y de la aldea de El Rocío, y el halo procedente de las áreas metropolitanas de Sevilla, Huelva y Jerez de la Frontera (Cádiz), a unos 50 kilómetros. Varios estudios han relacionado la muerte de especies de aves, tortugas y cetáceos que erraron sus rutas migratorias con los efectos de esta contaminación, que también afecta a animales nocturnos, como algunas rapaces y los murciélagos.

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