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Cofradías

Donde fondea la devoción

Morón de la Frontera ha inaugurado este medidía el cruce de las filiales sevillanas por el Guadalquivir a la altura de Coria del Río.

el 22 may 2012 / 16:09 h.

El Simpecado de Morón de la Frontera ha surcado este mediodía el Guadalquivir a la altura de Coria del Río.

Las aguas del Guadalquivir bajan menos caudalosas que otros años. Ello complica las tareas de la barcaza coriana que estos días transporta a cientos de romeros de una a otra orilla en su anual encuentro con la Blanca Paloma. Este mediodía la hermandad de Morón de la Frontera ha sido la primera de las filiales sevillanas en surcar el río a la altura de Coria del Río.

La travesía ha sido corta pero intensa. En cuestión de minutos el Simpecado moronense alcanzaba la otra ribera. Junto a la carreta de plata, decenas de romeros cantaban la salve y alguna que otra sevillana para animar el trayecto.

El segundo día de camino para la filial número 106 suele ser largo y pesado: "Hemos venido todo el tiempo en coche por carretera", reconoce el alcalde de carretas, que constanta que la comitiva sigue creciendo pese a la crisis: "Vienen 15 carriolas, alguna más que el año pasado".

La recompensa al esfuerzo de la familia moronense llega al recibir las brisas ribereñas. Llega el momento de bajarse del coche y poner pie en el camino. Por eso en este enclave del cruce de Coria del Río se vive todo de manera muy intensa: "Es mi cuarto año y me emociono igual que el primero. No lo puedo evitar", reconoce Pepi, que junto a su amiga Loly (ella del Coronil) se embarcan con la carrerta de plata pasadas las tres de la tarde.

El desembarco es tan veloz como el viento. El mérito es de los hermanos Manuel y Crispulo Villegas, boyeros de casta que este año harán 'doblete' con el Simpecado de Triana tras el caso del buey enfermo : "Lo peor es la bajada de la rampa hasta la barca. Ahora al subir es más fácil". Aunque Discutido y Españolito, que así llaman los astados que tiraban del Simpecado, mostraron que la experiencia es un grado. Para ello llevan cuatro años cruzando el río. Entre palmas y olés, y en una arrancá vista y no vista, el Simpecado subió la cuesta adoquinada y escamada del embarcadero coriano. Ya en tierra firme llegó el momento de sosegarse y de seguir cantándole a la Blanca Paloma. Ahora sí, el camino empezaba a hacerse a pie. 

Mañana será el turno de Carmona, Utrera, Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca, Osuna y Écija. Será una jornada completa, de sol a sol, más conocida por "el día de los mulos" como apuntaba Manuel Sánchez junto al puesto de los albures. Y es que las comitivas rocieras de la provincia de este miércoles cuentan con numerosas bestias en sus engaches y carruejes. Si tiene ocasión, pásese por allí a cualquier hora del día.

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