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Dos años de prisión para la esposa de Santiago del Valle

Isabel García deberá pagar además una multa de 732 euros. Rosa del Valle señaló que "mintió en el juicio y la inculpó de asesinato para hacerle daño".

el 13 may 2013 / 11:26 h.

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Isabel García, la esposa de Santiago del Valle que fue condenado a  22 años de prisión por la muerte de Mari Luz Cortés, ha sido  condenada a dos años de cárcel y al pago de una multa de ochos meses  a razón de tres euros diarios, una cantidad que asciende a 732 euros  --en base a su pensión no contributiva por minusvalía--, por un  delito de falso testimonio en causa penal contra el reo cometido  durante el juicio por la muerte de la pequeña, celebrado en febrero  de 2011, según reza en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa  Press. Isabel García, a su llegada al juzgado. Isabel García, a su llegada al juzgado. Cabe recordar que durante el juicio, celebrado la pasada semana,  Isabel García aseguró por videoconferencia que se acogía a su derecho  a no declarar. No obstante, Rosa del Valle, hermana de Santiago, a la  que imputó directamente Isabel García de la muerte de la menor  durante el juicio, y en prisión tras ser condenada a nueve años de  cárcel por cómplice de asesinato, afirmó mediante este método que  "nunca habló con su cuñada a solas" sobre la muerte de Mari Luz y que  esta "mintió en el juicio y la inculpó de asesinato para hacerle  daño". En la sentencia, que también la condena al pago de las costas  causadas, el juez considera probado que el 16 de febrero de 2011  Isabel García compareció, en calidad de testigo, en el juicio oral  por la muerte de la pequeña Mari Luz y, con carácter previo a  iniciarse su declaración, la acusada fue informada por el presidente  del tribunal de la posibilidad de acogerse a la posibilidad de no  declarar contra los acusados en aquella causa, Santiago del Valle  García y Rosa del Valle García, por tratarse de su esposo y cuñada,  respectivamente, manifestando García que no deseaba declarar contra  su esposo, pero sí contra Rosa. En su declaración, a preguntas del Ministerio Fiscal, representado  por Alfredo Flores, la condenada, que ya había sido interrogada en  fase de instrucción en variadas ocasiones previas sobre los hechos  objeto de enjuiciamiento en aquella causa, modificó "radicalmente" lo  declarado con anterioridad y procedió a un nuevo relato, "falso, con  pleno conocimiento de su falsedad e interesada en favorecer la  posición e intereses en el proceso de su esposo y perjudicar a su  cuñada con la que había mantenido mala relación". Así, optó por manifestar en el juicio que Santiago Del Valle no  tuvo ninguna intervención en los hechos enjuiciados, que era su  cuñada, la acusada Rosa, "la que había llamado a la niña Mari Luz  para meterla en casa, la que la metió y le dio una bolsa de  golosinas, que la niña se cayó en la escalera, que Rosa la había  metido en un carrito, tapándola con una chaqueta y luego en el  maletero del coche, llevándola hasta la marisma donde por recobrar el  conocimiento la golpeó de nuevo y la tiró al agua". De igual modo,  insistió en que sabía lo ocurrido porque había sido su cuñada la que  se lo contó cuando ambas convivieron unos días tres años antes, en  marzo de 2008, en la localidad de Pajaroncillo (Cuenca). Fue entonces cuando el tribunal rechazó rotundamente el testimonio  de la acusada y acordó deducir testimonio por si la declaración  pudiera constituir delito de falso testimonio. De hecho, el 18 de  marzo de 2011 la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva  dictó sentencia condenatoria para Santiago y Rosa Del Valle sin  atender el testimonio de García. El juez considera que la acusada faltó a la verdad, consciente y  voluntariamente, con conocimiento de que la falsedad está castigada  en el Código Penal como delito de falto testimonio, y tras prestar  juramento y con apercibimiento de que podía incurrir en el mismo. Durante el juicio, celebrado la pasada semana, Rosa del Valle  manifestó que "nunca había tenido buena relación personal" con Isabel  García y que "jamás mantuvo con ella una conversación en la que le  hiciera partícipe de ningún secreto", así como que la declaración de  García en febrero de 2011 "sobre una conversación en Pajaroncillo es  rotundamente falso". A su vez, del Valle explicó que en el juicio de  la Audiencia Provincial se acogió a su dispensa a no declarar, por lo  que no declaró al principio ni al final porque eso era lo acordado  con su letrado, Manuel Domínguez. En esta misma vista oral declaró un perito del Instituto de  Medicina Legal de Sevilla el cual aseguró, tras realizarle un examen  a García en 2008, que apreció "retraso mental leve, inmadurez  afectiva y emocional y alteraciones de índole emocional", así como  que presentaba datos compatibles con un posible trastorno de  personalidad inespecífico y una gran dependencia sobre su marido, no  obstante señala que pese al déficit intelectivo, "conoce la bondad y  maldad de los actos humanos y es capaz de conocer lo ilícito de actos  como robar, matar o encubrir, y de merecer un castigo por ello".

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