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Dos cadenas hoteleras pujan por las antiguas villas de la cuesta del Águila

Dos importantes empresas hoteleras y una cadena de restaurantes se han interesado por las casas señoriales de la conocida cuesta del Águila. El Consistorio alcalareño estudia ahora cuál será su utilidad.

el 15 sep 2009 / 16:16 h.

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Dos importantes empresas hoteleras y una cadena de restaurantes se han interesado por las casas señoriales de la conocida cuesta del Águila. El Consistorio alcalareño, que es el propietario de estos edificios que datan de 1920 estudia ahora cuál será su utilidad, después de que los haya sometido a una profunda restauración.

Según informó a este periódico el técnico municipal Marcelino Colete, los interesados en estas casas señoriales son dos prestigiosas empresas sevillanas y una francesa. Todas ellas quieren instalarse en la conocida cuesta del Águila, una escalonada pendiente que comunica el centro de la ciudad con el Castillo y el santuario del Águila.

Colete explicó que "aún se está estudiando que utilidad se dará a estas casas", aunque adelantó que se está trabajando en las ofertas recibidas. Concretamente, son tres casas singulares que podrían utilizarse perfectamente como restaurante o para alojar un hotel con encanto y que, además, tienen el valor añadido de su gran interés histórico y artístico.

Estos inmuebles fueron construidos sobre los años 20 del pasado siglo y se usaron durante muchos años como residencias de verano de familias acaudaladas de Sevilla. El Ayuntamiento ha restaurado todas estas viviendas, a excepción de Villa Esperanza, una residencia construida a primeros de siglo en la parte más alta de la cuesta del Águila. Colete adelantó que se estudia si, tras la restauración a la que será sometida en los próximos meses, se podría ubicar un establecimiento hotelero o bien la oficina de gestión del proyecto Urban, que se centra en la intervención del entorno del Castillo y el casco histórico de la ciudad.

Otra de las construcciones de propiedad municipal es la conocida como la Casa Ibarra, un bello edificio que imita a un palacio francés, ubicado a mitad de la cuesta y que fue comprado por el consistorio a sus propietarios hace dos años. El último de estos edificios de propiedad municipal es además el único que se está utilizando actualmente. Es la Villa San José, una casa regionalista totalmente rehabilitada en la que se ubica la escuela de idiomas, que por falta de espacio se trasladará próximamente a un edificio más amplio, por lo que la también quedará vacía.

Resta esperar al 2009, año en que según el Ayuntamiento se sacará a concurso la gestión de la zona turística del Castillo y darán a conocer los usos definitivos de estas tres construcciones históricas que, sin duda, merece la pena poner en valor.

El proyecto se une al de restauración integral que se acometerá en el castillo y el arrabal, y que dotará de infraestructuras a la zona. De especial interés es la construcción de una nueva vía de acceso al recinto fortificado. Será una carretera paralela que permitirá la circulación de autobuses hacia el castillo.

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