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Dos mundos y mil realidades

Los asistentes evidenciaron las distancias, más allá de las geográficas, que hay entre Occidente y los países árabes.

el 14 abr 2012 / 11:46 h.

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Bernardino León.

¿Han fracasado las revoluciones árabes? ¿Debe Europa tutorizar las tímidas transiciones que se apuntan en países como Egipto, Túnez y Libia? Bernardino León, enviado especial de la Unión Europea para el Mediterráneo Sur, cree que "no son descartables pasos atrás" en estos procesos de cambio, por lo que aboga por que Europa juegue el papel de amortiguador.

No obstante, León, ya en el turno de debate tras su intervención, se mostró convencido de que la sociedad árabe no va a quedarse callada ante esas más que probables involuciones. "Hay un momento en el que el ser humano prefiere jugarse la vida antes que quedarse como está. Por eso, los árabes saldrán a la calle ante cualquier paso atrás que se dé".

Ricardo Martín, director general de la Casa de África, llamó la atención sobre la sensación de frustración que llega a Europa procedente de estos países. "Si aquí en Europa estamos muy bien y padecemos la mayor crisis de nuestra historia, ¿cómo estarán ellos?", se preguntó. Y apostilló: "¿Los vemos como iguales o queremos perpetuar el poscolonialismo?". El enviado especial de la UE para los países del Mediterráneo entiende que Europa "sólo" puede encarar estas transiciones en el mundo árabe desde la "humildad". "Tenemos que ser conscientes de que políticamente hicimos cosas mal allí. Europa necesita una actitud: escuchar, comprender intereses e ideas y, todo, desde la humildad", sostuvo.

Bernardino León abundó en la idea de que Europa ni fue capaz de prever estos cambios ni supo reaccionar. Por eso, "cualquier eurocentrismo está llamado a la melancolía", subrayó. En este sentido, ante los escépticos, León prefiere ver el vaso medio lleno. "La democracia se construye desde la base, con profundidad, es cuestión de años", razonó, poniendo como ejemplo lo que se dijo en España cuando en 1996 ganó las elecciones el PP de José María Aznar. "Entonces se decía que se había cerrado por fin la transición en España.

Y desde 1975 a 1996 van años...". "Europa tiene que darle a los países árabes un voto de confianza, sabiendo que va a escuchar declaraciones que no le van a gustar", remachó.

Pero escépticos a las microtransiciones árabes los hay. El empresario sevillano y Medalla de Andalucía Juan Ramón Guillén se preguntó si los dictadores políticos no habían sido sustituidos por dictadores religiosos. "¿No está ahora peor Libia?". "¿Cuál es la alternativa?", le inquirió Bernardino León, que dejó clara su postura en este punto: "Un régimen militar lo único que va a conseguir es que la gente vuelva a la calle".

Aunque el enviado especial de la UE para el Mediterráneo Sur reconoce que "hay países que tienen pendiente no una transición sino una revolución social", como es el caso de Egipto.

Luis de Odriozola, director comercial territorial Sur del BBVA, manifestó su convicción de que el primer problema a solucionar en los países árabes es la "miseria". Hay que desarrollar el tejido empresarial, el comercio... El modelo a seguir sería en este punto Turquía: "¿Debería ser Europa más aperturista con Turquía?". "En esto -mantuvo León-, el PP y el PSOE son claros, pero Alemania y Francia no tienen esta idea".

Juan Manuel Suárez Japón, rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), sostuvo que lo peor de las revoluciones árabes no es que fueran inesperadas, sino que "vienen en mal momento". "Hasta que no se solucionen los problemas económicos aquí [por Europa] y allí será muy difícil que el proceso avance. Han escogido el peor momento" para sacudirse el poder dictatorial, mantuvo.

Suárez Japón se sitúa en el bando de los que son optimista con el futuro de los países árabes: depurándose corruptelas, "Europa no tiene ningún derecho a aguar" las ansias de cambio de la sociedad. Y puso como ejemplo el caso de Marruecos: en un porcentaje elevado está "ilusionada" con los cambios que se están produciendo.

En este punto, Bernardino León apostilló que cree que en Europa no se ha hecho una buena interpretación del cambio iniciado en Marruecos. "Hagan lo que hagan pensamos que está mal. Yo quiero pensar que el proceso es irreversible". Dejó abierta la incógnita del impacto que estos primeros pasos tendrá en el Sáhara y advirtió de que la UE será en este punto más exigente con el Gobierno alauita después de las revoluciones árabes.

Por último, Luis Rey Goñi, director del colegio San Francisco de Paula, inquirió a León sobre el futuro de las relaciones de Europa con los países de la zona. Éste vaticinó que serán fructíferas, aunque durante décadas serán "asimétricas".

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