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Cultura

Dos óperas primas comparten jornada en el Festival Málaga

‘Bon appétit’ y ‘Propios y extraños’ compiten en la sección oficial y este lunes presentaron sus credenciales.

el 19 abr 2010 / 18:20 h.

Dos nuevas óperas primas, Bon appétit, de David Pinillos, y Propios y extraños, de Manolo González, compartieron ayer la jornada en la sección oficial de largometrajes del Festival de Cine Español de Málaga, habitual plataforma de lanzamiento de directores noveles.

Bon appétit es una comedia romántica en clave europea que se desarrolla fundamentalmente en Zúrich, protagonizada por el vasco Unax Ugalde y por la berlinesa Nora Tschirner.

Daniel (Unax Ugalde) es un joven bilbaíno que aspira a convertirse en un gran cocinero y que ha conseguido una plaza en el prestigioso restaurante de Thomas Wackerle en la ciudad suiza, donde conoce a Hanna (Nora Tschirner), la sumiller, que hará tambalearse toda su escala de prioridades.

Pinillos quiso hacer "sobre todo una película de emociones y una historia de amor y de sentimientos por encima de cualquier cosa", y buscaba también "una historia sencilla, pero que hablara de algo complejo, como son los sentimientos y el amor".

A su juicio, los personajes "están por encima de la trama, son reales, imperfectos, con dudas y con traiciones a lo que quieren", lo que puede hacer que los espectadores se sientan "identificados", afirmó el director en rueda de prensa.

"La vida es así, tiene situaciones muy tópicas y cada uno afronta los tópicos de una manera. La cocina representa los sueños, la ambición y la pasión del protagonista, que encuentra a Hanna y todo le da un vuelco", señaló.

El subtítulo, Historias de amigos que se besan, refleja para Pinillos "el espíritu de la película", mientras que Bon appétit tiene un sentido de "saludo a la vida, la actitud que Daniel va teniendo".

Califica la cinta como "una comedia romántica que está en el filo, porque ya no hay géneros puros", y considera que tiene "elementos románticos con personajes de verdad" porque "la vida no es perfecta como las películas, y las cosas salen bien a veces y otras no".

Mientras, en Propios y extraños, una coproducción con participación española, argentina y alemana, las vidas de 70 personajes se entremezclan a través de un programa radiofónico nocturno.

Manolo González admitió en rueda de prensa que se trata de una película "bastante arriesgada" al tener "tantos personajes a los que no da demasiado tiempo de conocer", por lo que "son piezas dentro de un puzzle más que personajes con recorrido, conflictos e historias".

También reconoce que es consciente de que "no es una película redonda", pero está repleta "de buenas intenciones" después de más de seis años luchando para sacar adelante el proyecto.

Según González, la historia "está llena de tópicos, pero había que hacerlo así, porque los personajes casi no tienen tiempo y son una simple pincelada".

"Para que los 70 personajes funcionaran, cuanto antes los mostráramos ayudándonos de tópicos, mejor", afirmó el director, que cree que a pesar de tener tantos actores "no es una película de personajes".

"Funcionan como piezas, y salvo dos o tres personajes que tienen un conflicto claro, los demás están a merced del guión", añadió el director y guionista.

El mensaje que ha querido transmitir con Propios y extraños es que debemos "sentirnos afortunados con lo que tenemos y apreciarlo, en vez de añorar cosas que quizá nunca vamos a tener".

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