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Dulce final para un mal año

El Sevilla de 2013 no ha sido bueno y esta victoria en Villarreal trae, junto a la Navidad, un puñado de ilusión para 2014.

el 21 dic 2013 / 20:20 h.

Tras el tremendo golpe del pasado miércoles no aposté mucho –he de reconocerlo– por una victoria del Sevilla en Villarreal, uno de los equipos revelación de la Liga y un candidato para pelear de tú a tú junto a los de Emery al final de temporada por una plaza europea. El primer envite con los de Marcelino no pudo resultar mejor. Una victoria y tres puntos de oro que mantienen al Sevilla enganchado a la zona alta aunque aún no haya logrado agarrar con firmeza una plaza europea. La victoria ante los de Marcelino echa un buen puñado de azúcar a una semana horrible para el sevillismo y sirve para endulzar el final de un año que, futbolísticamente, ha sido bastante malo. Hay que decirlo así. Este 2013 que ahora nos da diciendo adiós comenzó con un Sevilla en horas muy bajas que le costó el puesto a Míchel el pasado mes de enero. Luego vino Emery. Un entrenador que traía un buen cartel tras varias buenas campañas en el Valencia aunque siempre estuvo en el punto de mira de la afición valenciana. Por algo sería (también las buenas campañas). Con media temporada por delante no fue capaz de sacar lustre a un gran plantel y terminó con el equipo en la novena plaza por segundo y fuera de Europa aunque alcanzó las semifinales de Copa. Y decía que era buen plantel porque la calidad de los jugadores ha sido de lo poco bueno de este año ya que han dejado una barbaridad de millones en caja para sanear de nuevo las cuentas del club este año, y el próximo. La historia más reciente de este mal año sevillista ya la conocen de sobra. La marcha de Del Nido por su dura condena de siete años de cárcel, el mal arranque en la Liga que de momento se está remontando y una sonrojante eliminación en la Copa del Rey ante un equipo de Segunda B. Más cosas malas no pueden ocurrir. Esta victoria ante el Villarreal no limpia del todo la mancha de la Copa pero sí deja buen poso al final de vaso para confiar en un 2014 mucho mejor. El equipo sigue mejorando poco a poco, ha logrado encadenar tres victorias en Liga fuera de casa tras un año en blanco a domicilio y continúa vivo en Europa. La ilusión, con la Navidad, ha vuelto. Que sean felices.

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