Economía

EADS culpa a los Gobiernos del bloqueo para salvar el A400M

El 31 de enero es la fecha límite para negociar la continuidad del programa, lo que deja en torno a 10.000 empleos en toda Europa en el aire.

el 12 ene 2010 / 10:11 h.

La tradicional cita con la prensa internacional de Año Nuevo se celebró ayer en la planta del A400M de San Pablo.

Finalmente, la incógnita sobre si el consorcio europeo EADS continuará con la producción del avión de transporte militar A400M o, por el contrario, optará por paralizarla no se despejó ayer.

El tradicional encuentro de Año Nuevo con la prensa internacional, celebrado en Sevilla -y bajo la sombra del segundo A400M fabricado en San Pablo-, sólo sirvió para aclarar que el próximo 31 de enero es la fecha límite que el fabricante aeronáutico da a los siete países socios del programa (Alemania, Francia, España, el Reino Unido, Bélgica, Turquía y Luxemburgo) para alcanzar un acuerdo sobre el reparto de la carga financiera extra generada por los retrasos y la complejidad técnica del avión.

Una fecha no elegida al azar, explicó el presidente de EADS, Louis Gallois, sino que responde a una indicación de la empresa que le audita las cuentas. "Es una cuestión compleja desde el punto de vista jurídico, pero no se ha fijado para chantajear a nadie".
Gallois lanzó así un "mensaje de urgencia" para que las naciones muevan ficha y promuevan una reunión que aún no tiene siquiera fecha prevista.

"Europa tiene que cuidar y crear las condiciones favorables con una política que ayude a la industria a mantener sus raíces", advirtió.

No obstante, rechazó que "haya países buenos o malos" en alusión a la falta de un pronunciamiento de apoyo al programa por parte de Alemania, principal comprador con 60 aviones comprometidos, pero expresado ya por Francia y España. Sí dejó claro que el actual bloqueo de las negociaciones no es responsabilidad de la compañía, sino que "primero tienen que ponerse de acuerdo los siete países" para defender una postura común.

"Este programa va a generar 40.000 puestos de trabajo, así que hemos ampliado el plazo de negociación". Aun así, fue rotundo al afirmar que EADS "no puede vivir con la incertidumbre financiera del A400M", que le viene costando entre 100 y 150 millones mensuales. "No podemos continuar sin saber adónde vamos", ahondó.

Y es que consideró que con las provisiones de 2.400 millones destinadas a cubrir parte de las pérdidas, el fabricante ha asumido su cuota de responsabilidad. "Si queremos mantener la competitividad del grupo no podemos añadir más pérdidas" sin poner un límite.

Es más, Gallois adelantó que la compañía sólo mantendrá la financiación del programa militar, asumida hasta ahora en solitario, hasta mediados de este año.

De nuevo, el presidente de Airbus, el alemán Tom Enders, endureció el tono del discurso. Tal y como está configurado hoy día el programa -precisó- "pone a todo Airbus en peligro y yo no voy a consentirlo", de manera que reiteró como ya hiciera el pasado 11 de diciembre -fecha en la que el A400M voló por primera vez desde Sevilla- que "no podemos continuar sin una contribución económica significativa" de los clientes, cuya cifra se estima en 5.300 millones.

Aun así, precisó que él solo no puede congelar el programa, sino que será una decisión que tendrá que tomar Louis Gallois en el seno del consejo de administración.

Es precisamente el dinero el único escollo que resta para alcanzar un acuerdo completo. Así al menos lo indicó el presidente de Airbus Military, Domingo Ureña, que apostilló que "el 99,9% de la negociación" ya se ha acordado, y aquí se incluyen tanto el nuevo calendario de entregas como las especificaciones técnicas del aparato. "Hemos dejado para el final lo más difícil, cómo compartir los sobrecostes".

El presidente de EADS recordó que a día de hoy hay entre 8.000 y 10.000 empleos en toda Europa que dependen directamente del programa y que, en caso de desacuerdo, quedarían en el aire. "Ni estamos jugando ni es un chantaje", abundó Gallois, que indicó que "partimos de la base de que las negociaciones van a tener éxito, si conseguimos negociar".

Así, indicó que todos tienen interés por que el programa salga adelante. "No contemplamos aún ninguna otra alternativa", aseveró Gallois. Por si acaso no se logra, el fabricante admitió, en boca de Enders, que ya prepara planes de contingencia.

"Esto es lo más extraño y barroco"

Con esos términos definió Louis Gallois cómo se orquestó la organización del programa A400M, que sumó errores como cerrar el contrato a un precio fijo, con un calendario de 6,5 años y grandes desafíos tecnológicos. Por ello, instó a los países a asumir su responsabilidad, pues "impusieron los motores y que la producción estuviera repartida entre países". En el último momento obligaron a rebajar el precio en 1.000 millones "y ahora lo estamos pagando", indicó.

  • 1