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Economía

Mudando el negocio a Andalucía

La decisión de Deoleo de instalarse en la región cuenta con media decena de precedentes en la última década, como Herba, Heineken o Ezentis.

el 09 may 2014 / 22:40 h.

Foto (1572840a5) La decisión de la multinacional oleícola Deoleo de mudarse de Madrid a Andalucía, trayéndose su sede social a Córdoba, ha alegrado a las administraciones públicas y al campo, encantados con el respaldo al sector olivarero, pero también con que el gigante aceitero se sume a la generación de riqueza en la región: ya no sólo gracias a la creación de empleo, sino con el pago de impuestos en la comunidad. Además, Andalucía sumará así una más a la decena de empresas asentadas en este territorio que cotizan en bolsa, con Abengoa, Inmobiliaria del Sur, Funespaña, Sotogrande, Carbures, Neuron, Bionaturis y Ezentis, esta última también trasladada desde la capital de España hace ocho años. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, se apresuró ayer a considerar la decisión del consejo de administración de Deoleo «un impulso para Andalucía», una muestra de que «las grandes empresas y los grandes inversores están confiando en Andalucía como una tierra de rigor y de solvencia». «Primero fue Acerinox al Campo de Gibraltar y ahora es Deoleo a Córdoba», dijo, insistiendo en que «significa que hemos abierto un camino de confianza» para los grandes proyectos empresariales, que permite «abrir una puerta a la esperanza, al futuro y al mayor empleo en Andalucía”. No es ninguna tontería que Deoleo, que el pasado año «cerró con una facturación de unos 800 millones de euros» y unos 800 trabajadores», se venga a Andalucía, sobre todo después de que su españolidad quedase en entredicho con la llegada del fondo de capital riesgo británico CVC y la próxima salida de Dcoop, antigua Hojiblanca, tras fracasar su intento de crear un frente andaluz que liderase la nueva etapa. Tampoco es desdeñable el caso citado por Díaz, Acerinox, que en abril anunció que el domicilio social del segundo mayor exportador de la comunidad estará en el municipio gaditano de Los Barrios, donde tiene una planta con 2.159 trabajadores, convirtiéndose en una «industria andaluza», como destacó la Junta. La siderúrgica, que exportó 740 millones el año pasado, ha anunciado además la inversión de 10 millones de euros en esa sede, tras los seis dedicados a I+D+I en 2013. Son los últimos ejemplos de una lista que no exige remontarse mucho para hallar otro hito, el de Ezentis. Líder en infraestructuras tecnológicas, tomó la misma decisión en 2009, trasladándose de Madrid a Sevilla a cambio de la entrada de la Junta en su capital y engordando, como hace ahora Deoleo, la discreta cifra de empresas andaluzas cotizadas. La administración espoleó su decisión vinculando la financiación al empleo, al acceder a inyectar seis millones de euros, a través de la Agencia Idea, a medida que se concretase el compromiso de Ezentis de crear 500 puestos de trabajo. Tras un periodo de reestructuración y pérdidas, Ezentis anunció el mes pasado que espera beneficios para 2014, y que su plan estratégico contempla triplicar ventas hasta alcanzar en 2017 los 656 millones de euros y unos beneficios de 32,2 millones. Y si espaldarazo al olivar será el desembarco de Deoleo, para el arroz también lo fue, en 2006, que el presidente de Herba y sevillano Antonio Hernández Callejas decidiese traerla a la sevillana San Juan de Aznalfarache, aunque la matriz Ebro Food siguiese en Madrid. Su apuesta por el arroz, además, ha convertido en líder mundial del sector a Herba, que al poco se reforzó y españolizó, esta vez sí, al adquirir a su principal competidora, SOS. A una década de distancia, pero con gran valor sentimental, está el caso de Heineken, que al adquirir Cruzcampo en 2000 decidió mantener en Sevilla a la cerveza más sevillana, y traerse de paso a Heineken España –antes El Águila– a los antiguos edificios de la avenida de Andalucía, que siguen en pie aunque la fábrica se trasladó a Torreblanca. En 2003 trasladó también el domicilio social de la mayoría de empresas en las que participaba como socio mayoritario. Igual que Endesa, que aunque sustituyó a la castiza Sevillana de Electricidad, también en 2003 devolvió un trozo del negocio al trasladar Endesa Generación a Sevilla.

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