Ecocentro: un espacio para la juventud en Sanlúcar la Mayor

Inversiones Hergamo ha sido la empresa local elegida para realizar las obras, valoradas en 1,5 millones de euros. La construcción debe ejecutarse en diez meses

el 07 oct 2014 / 12:00 h.

Recreación del edificio. Recreación del edificio. Lo que un día fue la caseta municipal de Sanlúcar la Mayor resurgirá de sus propios escombros como uno de los proyectos más ambiciosos del municipio: el Ecocentro. Un edificio de 1.600 metros cuadrados de construcción que pretende atender ciertas necesidades sociales, sobre todo de la población más joven, como una sala de lectura o un espacio de recreo, del que a día de hoy carece el municipio. El arquitecto local Fernando Vázquez Marín es el responsable de un proyecto que ha tenido que esperar más de dos años de trámites para contar con el visto bueno de Patrimonio y saber qué empresa lo va a ejecutar. La responsable será Inversiones Hergamo, una empresa del municipio que deberá ejecutar este proyecto valorado en 1,5 millones de euros en un plazo de diez meses. La antigua caseta municipal era una edificio «ruinoso», según el alma mater del Ecocentro y primer teniente de alcalde, Juan Antonio Naranjo. Pero, además, su techo de uralita implicaba un «alto riesgo para la salud de los vecinos». Algo de lo que al parecer no eran muy conscientes los ciudadanos, y es que, al fin y al cabo, este edificio de 700 metros cuadrados de planta solo se utilizaba los cuatro días de feria y luego quedaba en desuso. Pero las obras, que se espera comiencen a final de octubre, convertirán aquel edificio asolado en un punto de encuentro para una población juvenil de más de 1.500 habitantes –entre 16 y 25 años–, aunque también para el resto de los 13.500 sanluqueños. El Ecocentro ya no será un espacio para el disfrute de cuatro días al año, sino un lugar de reunión y de estudio. El edificio estará distribuido en tres plantas con funciones muy claras: el uso público, el recreo y el estudio. El semisótano contará con una sala de proyección que servirá «para hacer presentaciones de empresas o actos escolares, entre otros, y que hasta ahora no existía», explica Naranjo. Pero si hubiera demanda y fuera viable, el primer teniente de alcalde no descarta utilizar este espacio con cabida para un centenar de personas como sala de cine, ya que cuenta con todos los requisitos técnicos para ello. La planta más baja de este edificio también tendrá cuatro locales que «cubrirán las distintas necesidades de espacio que tiene el municipio y el Ayuntamiento». A día de hoy, el Consistorio tiene alquiladas las instalaciones para la radio local, Solúcar Radio, por lo que una de estas salas podrían albergar este servicio municipal. Pero también para «alojar el archivo municipal que se está quedando sin espacio o para asociaciones sin ánimo de lucro que trabajan constantemente para el beneficio de Sanlúcar y que no tienen una sede», explica Naranjo. Unas salas que todavía no tienen un uso definido, pero a las que no le faltan demandantes, asegura el primer teniente de alcalde. En el semisótano también habrá una zona más diáfana que servirá como salón recreativo. Un recinto para los jóvenes que «a día de hoy no tienen un espacio donde divertirse», según Naranjo. El Ayuntamiento pretende sacar a concurso público la explotación del bar y la zona recreativa que iría en este recinto, «lo que además de no suponer un coste de mantenimiento para las arcas municipales, reportaría beneficios del alquiler», apunta el ideólogo del proyecto. Cuando se dice que la caseta municipal resurgirá de sus escombros es porque este recinto, que desapareció hace dos años con su demolición, volverá a erigirse sobre su antiguo terreno pero totalmente renovado y salubre para los vecinos. Y es que la primera planta del Ecocentro cumplirá las funciones de caseta municipal durante la feria sanluqueña. Después estas instalaciones alojarán un restaurante, que el Consistorio también quiere sacar a oferta pública, para recibir los beneficios del alquiler. Pero su función va más allá y es que Naranjo pretende que aquellos centros escolares que no cuentan con la instalación del comedor lleguen a un acuerdo con la empresa que explote el servicio para sacar unos menús baratos y que los niños puedan acudir para que las madres puedan compaginar la vida laboral y familiar, sobre todo para los niños recién llegados al instituto, que se ven desamparados de este servicio cuando salen del colegio. Sala de estudio. Sala de estudio. Pero la zona de la que más orgulloso se siente la cabeza pensante del Ecocentro es la planta de arriba: una sala de estudio con capacidad para 160 personas. Este recinto dará cobertura a los más de 1.500 jóvenes en edad de estudiar que hasta el momento solo podían acudir a una biblioteca «de limitado espacio» o se desplazaban a Espartinas o su facultad. Un lugar de ensueño para el estudio con conexión a internet y ordenadores para su consulta, que contará con una gran luminosidad. Puesto que el edificio compagina ocio y estudio el proyecto contempla la insonorización de este espacio para evitar que el ruido de las actividades lúdicas afecte a las personas que estén estudiando. Además, la sala tendrá acceso a una azotea donde los jóvenes podrán «hacer un kit kat» al aire libre. Y aunque las características del edificio lo hacen uno de los proyectos más ambiciosos de la provincia, lo más interesante es que el Ayuntamiento, «gracias a la gestión económica realizada en los últimos años», pagará de forma íntegra la consignación de patrimonio municipal de suelo para el proyecto, de aproximadamente 1,5 millones de euros. Según Naranjo, cuando el actual equipo de Gobierno llegó al Ayuntamiento «estaba la consignación –de 2,8 millones– pero en la cuenta corriente solo había mil euros». Tres años después el Consistorio cuenta con 2,4 millones de liquidez para pagar las obras, sin necesidad de endeudarse. Además, la construcción del Ecocentro no sólo empleará a más de un centenar de personas durante el desarrollo de las obras, sino además entre ocho y diez empleos para las dependencias. Y es que, «el Ayuntamiento tiene claro que hay que mover dinero para generar empleo», recalca Naranjo.

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